Una defensa de los comedores escolares de gestión directa

Rufino Fernández Alonso EXCONCEJAL DE PODEMOS EQUO XIXÓN

OPINIÓN

Dos pequeños en un comedor escolar en una foto de archivo
Dos pequeños en un comedor escolar en una foto de archivo CESAR QUIAN

La mala calidad de la comida que se sirve en los comedores escolares de Primaria de Gijón y el incumplimiento de los pliegos de las sucesivas licitaciones relacionados con los productos usados, la realización de los platos y la presentación de los mismos, de las empresas que han gestionado este servicio es una preocupación recurrente desde hace más de una década en nuestra ciudad. A pesar de ello, los gobiernos de diversa índole que han gestionado la ciudad en este mismo período, es decir, Foro, PSOE e IU y ahora Foro y PP han preferido continuar aplicando la misma receta para afrontar el problema. Su solución siempre se ha basado en la externalización de la atención de los comedores escolares aún cuando estando en la oposición han criticado esta fórmula.

En estos mismos años desde Verdes Equo Xixón, formando parte primero de Xixón Sí Puede, luego dentro de la coalición de Podemos Equo Xixón, de la que fui concejal, y ahora desde fuera de las instituciones, siempre hemos defendido que la mejor manera de dar un servicio de calidad es siguiendo el modelo finlandés donde el comedor es una parte clave del sistema educativo. En este país, que es uno de los habituales en los puestos más altos de los rankings educativos mundiales, los comedores están gestionados directamente por las administraciones competentes con personal contratado, que pertenezca a la administración pública, con cocinas operativas en todos los centros y con compra de proximidad de productos de calidad.

A pesar de haberse demostrado que este es el método más efectivo, los partidos políticos que han tenido la responsabilidad de solucionar las deficiencias de los comedores escolares nunca han querido seguir su ejemplo, alegando que era mucho más caro para las arcas públicas. La disculpa del coste en contraposición a la calidad es una de las más habituales a la hora de privatizar un servicio, cuando la realidad es que no sólo se hace por el dinero sino para no tener que asumir todo el trabajo y la responsabilidad que conlleva.

Sin embargo, desde nuestro partido entendemos que cuidar a nuestra ciudadanía requiere no escatimar esfuerzos y que proveer a nuestra juventud de comidas de calidad en los centros escolares es trabajar por mejorar su futuro y el de nuestro territorio, ya que su rendimiento académico mejorará con ello. Por eso defendemos que los comedores escolares deben tener una gestión directa en todas las etapas de la educación obligatoria, con un control compartido entre el gobierno autonómico y los distintos gobiernos locales del Principado de Asturias. Además defendemos que esté financiada con un impuesto específico a las clases con rentas más altas —ya que quienes más tienen más deben aportar para lograr construir una sociedad que busque garantizar la igualdad de oportunidades de toda la ciudadanía—, y cuya recaudación servirá para mejorar la sanidad y la educación públicas en nuestra región; siendo el servicio de comedor una de las herramientas para alcanzar este objetivo de una sociedad del buen vivir.