Desastre de Pedro Sánchez en Ceuta

Fernando Hidalgo Urizar
Fernando Hidalgo EL DERBI

OPINIÓN

Pedro Sánchez y Juan Vivas el pasado 31 de julio en Ceuta, donde se reunieron para abordar la crisis migratoria.
Pedro Sánchez y Juan Vivas el pasado 31 de julio en Ceuta, donde se reunieron para abordar la crisis migratoria. Pool Moncloa / Borja Puig de la Be | EUROPAPRESS

El presidente de Ceuta, Juan Vivas, ha anunciado que acudirá a la Justicia, tanto al Tribunal Supremo como al Constitucional, para que sepan que «Ceuta está en peligro». El líder de la ciudad autónoma, perteneciente al PP, acusa a Pedro Sánchez y a su Gobierno de una inacción insoportable que está dejando en manos de Marruecos el futuro de la plaza norteafricana.

Para Vivas, esta inacción gubernamental puede deberse a tres causas. Una, por ineptitud, lo cual es grave. Dos, por «irresponsabilidad», lo que es peor. Y tres, «para no molestar a Marruecos» y mantener lo que consideran «unas pseudo buenas relaciones». En realidad, la acción de nuestro Gobierno está marcada por los tres factores. Y así se pone de manifiesto en cada declaración o acción emprendida por el Ejecutivo de Sánchez, que evidencia ineptitud, irresponsabilidad y apaciguamiento.

Quizá, la más peligrosa de las tres razones es esta última. Sin que nadie sepa exactamente el por qué, Pedro Sánchez está actuando con aparente cobardía en todo lo que tiene que ver con nuestro vecino del sur. Nos mandan a los migrantes como arma arrojadiza y amenaza permanente. Y España, en todas las ocasiones, titubea como un infante en su respuesta. La sensación que se nos transmite es que Mohamed VI tiene la iniciativa y que nos maneja a su antojo con extrema facilidad, como si tuviera la sartén por el mango porque tanto él como Sánchez saben algo que nosotros ignoramos. ¿Pegasus? Quién sabe. Lo cierto es que las apariencias dictan que tenemos un Gobierno flojo y débil, que es incapaz de enfrentarse con rigor y con vigor a uno de los problemas más importantes que se nos han planteado desde la llegada de la democracia a España.

Y ya es el colmo, sin ánimo de caer en la demagogia, que tanto el presidente como sus ministros estén priorizando sus vacaciones a una crisis del calado de la actual. Sánchez y varios de sus compañeros de Gobierno han hecho fugaces visitas de trámite a Ceuta y han salido corriendo sin ofrecer soluciones serias. Es más, han negado la gravedad de la situación e incluso han ofendido a los ceutíes con sus declaraciones. Niegan la crisis con tal ahínco que pasan por encima de sus propios compañeros de partido que viven en el lugar.

«Por aquí han venido siete ministros y no nos han dado un plan, ni un plazo», dice Melchor León, diputado del PSOE en Ceuta. Y añade que «la situación es insostenible. Las personas tienen miedo, las mujeres no pueden salir a la calle. Mi hija de 8 años no puede salir a la calle». Lo que ha recibido a cambio este socialista por defender a su pueblo es la amenaza de Ferraz de abrirle un expediente y expulsarle si no seguía el relato del partido.

Lo dijo Winston Churchill, en un contexto mucho más dramático que el nuestro actual: «Os dieron a elegir entre el deshonor y la guerra. Elegisteis el deshonor, y tendréis la guerra». Hablar de una guerra es impensable a día de hoy, pero que con la actual actitud de nuestro Gobierno nos van a comer las papas es una obviedad.