La caída de los «influencers»

César Rodríguez Pérez
César Rodríguez JUEGO DE TRONOS

OPINIÓN

María Pedreda

Algo se mueve en las redes sociales y afecta a sus estrellas, los llamados influencers. Diferentes creadores de contenido se lamentan estos días de que han perdido audiencia (pasta) o de que su público ya no les quiere tanto como antes. Se quejan de que tienen que cuidar lo que dicen y lo que muestran de sus vidas, por si llegan reacciones en contra. De que ya no tienen barra libre para vender escenas artificiales. Y han abierto un debate sobre si ese ecosistema cambiará para siempre.

¿Es real ese declive? ¿A quiénes afecta? Los señalados son influencers que elogian la ignorancia, gustan del cuñadismo o no se distinguen por elaborar contenidos de calidad o especializados. Y que abusan de la publicidad encubierta (hay estudios que lo refrendan). Conviene recordar que los contenidos digitales no son diferentes de los analógicos. Lo que hoy gusta, mañana no. Hace unos años Telecinco triunfaba con la llamada telebasura, con el Sálvame como estandarte. Aquella era se terminó. Ahora, en las redes, es fácil detectar el hastío en los usuarios. En una sociedad en la que la vida cada vez es más cara, en la que cuesta un riñón conseguir un lugar decente donde vivir, esas vidas de cuento de hadas, con viajes permanentes, desayunos en Bali y estancias en áticos superlativos (de esos que tanto le rentan a Ayuso) ya no dan envidia. Provocan recelos, desconfianza y mucho cabreo.