Lo ocurrido en Ceuta a últimos de julio traerá cola durante mucho tiempo y seguirá alentando miles de análisis. Visto desde Asturias también tiene su propia lectura. Al igual que en el resto de España se ha convocado a los ciudadanos a concentrase como señal de apoyo a los ceutíes. Y llegado ese momento fueron muy llamativas las posturas de los alcaldes de Valdés y Villaviciosa. Dos hombres integrantes del PSOE, que hacen uso a su derecho a la libertad de expresión y manifestación, del que todos gozamos, pero que desoyen las indicaciones de su partido y pese a que eran sabedores que tales concentraciones estaban promovidas por personas integradas o próximas al PP y a VOX.
Oscar Pérez y Alejandro Vega deberían saber que quien pertenece voluntariamente a una organización, partido político, cofradía, asociación o club está obligado a acatar las normas que les rigen. Deberían saber, estas personas, que en tanto que alcaldes respectivamente de Valdés y Villaviciosa, encabezan una institución, un ayuntamiento que es la suma de todos sus pobladores del concejo. Deberían acudir a ese llamamiento, si así lo deseaban, como individuos independientes, y no como representantes de la digna institución que presiden.
Se ha convocado a la ciudadanía para apoyar a Ceuta. Bien está en algún momento mostrarse como personas sensibles y solidarias con las que sufren. De idéntica manera se apoya a los valencianos, cuando las inundaciones les afectan, a los madrileños, cuando se sienten amenazados por el fuego, a los nepalís, cuando les asuela una enorme tragedia. Ahora cabe preguntarse si ese apoyo mostrado a los habitantes de Ceuta se hace extensivo a esos cientos de emigrantes que de forma ilegal llegaron a la ciudad o por el contrario, ese primer apoyo, significa desprecio y acoso a esos jóvenes desvalidos. Poco, muy poco se menciona a esas decenas de personas ahogadas en el intento de nadar a su destino. No se ha oido a estos alcaldes, ni al resto de los alcaldes y alcaldesas de Asturias, tan prestos a colocarse tras la pancarta, el ofrecimiento para acoger temporalmente, aunque sea una docena, de esos ilegales que vagan por Ceuta.
Poca duda cabe de que el gobierno de la nación lo hizo fatal, mal y tarde y que por ello merece todo reproche. Si estos alcaldes de Valdés y Villaviciosa pretenden manifestarse en ese sentido que sean claros. Estos políticos que intentan complacer a derecha e izquierda se equivocan, pues es imposible según qué casos. Se equivocaron o fueron engañados o están en el partido político equivocado.
Lo más probable es que ahora se estén tirando de los pelos por haberse sumado y compartir postura con quienes corean en estas concentraciones lo de «Pedro Sánchez hijo de puta»; con los que portan pancartas en las que se lee «Sánchez a prisión»; con los que no quieren ver a los extranjeros ni en pantalla; con los que, ignorantes de la historia, llaman invasión a quienes alcanzan la orilla a nado; con quienes dicen apoyar a Ceuta pero ni una palabra dicen de como resolver la situación derivada, con los que llevan tiempo inoculando el odio entre los españoles. Que fracaso sería que estos alcaldes, y no solo estos, lograsen rendimiento electoral con este posicionamiento.
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