No tengo pensado decir absolutamente nada sobre San Mateo porque es de sobra conocida mi opinión sobre el actual modelo festivo (impuesto desde 2021 por Alfredo Canteli siguiendo las directrices de OTEA) y porque siempre he rehusado hacer cualquier tipo de comentario sobre las fiestas mientras se están celebrando (el pregón fue el jueves 10 y hasta el próximo lunes 21, que será el día grande, habrá diversas actividades, conciertos y eventos, así que el momento de juzgar creo que debe ser a partir de ese instante).
De lo que voy a hablar a continuación es verdad que lamentablemente se ha producido en este entorno, pero no sería de recibo para cualquier demócrata (y más si es de Oviedo/Uviéu) mirar para otro lado o no decir nada ante la gravedad de lo ocurrido. Quiero enviar todo mi apoyo a Rubén Rosón y a Jorge Fernández, deseando que se recuperen totalmente si es que, todavía hoy, mantienen algún tipo de dolencia. Condeno rotundamente, y sin ningún pero que valga, la agresión fascista que sufrieron ambos (al finalizar su turno en la caseta de la Asamblea Moza d’Asturies [AMA] de la Plaza de la Catedral) por parte de ocho salvajes que les propinaron violentos golpes que les pudieron lesionar gravemente (e incluso matarlos en una de esas patadas en la cabeza) al intentar evitar que arrancaran una pancarta contra el racismo y una bandera arcoíris (la Policía Nacional ha procedido a la detención de cinco de ellos [los ha puesto a disposición judicial] y tienen localizado a otro que se encuentra de Erasmus en Italia). No pude asistir a la concentración del pasado sábado (al coincidirme con una boda de un amigo personal) ni tampoco podré ir a la de mañana (al encontrarme de vacaciones por la provincia de Cádiz), pero no he querido dejar pasar la oportunidad de aprovechar este espacio para mostrarles mi solidaridad.
También les quiero transmitir mi repulsa como ovetense, y no solo por lo que pasaron en ese angustioso momento, sino también por la vergonzosa actitud del Alcalde de Oviedo/Uviéu con ellos. No solamente no se interesó lo más mínimo por la situación de dos vecinos agredidos una vez empezado San Mateo (Alfredo Canteli está en su derecho de tener cruzado a Rubén Rosón, pero es evidente que ante este asunto no ha estado a la altura del cargo que ostenta), sino que no le pareció prueba suficiente un vídeo (que corrió como la pólvora por las redes sociales en las que se registró toda la secuencia al grito de «maricones», «rojos de mierda» y «arriba España») porque quería saber la versión de la «anécdota» por parte de los agresores, las de «unos buenos chicos» a los que la Policía Nacional les atribuye un delito de odio (por homofobia) y de lesiones. Me imagino que la difusión a nivel nacional de esas esperpénticas declaraciones puso en alerta a Génova (porque ni en Azcárraga ni en Manuel Pedregal parece que manden mucho sobre él) y es lo que motivó que tres días después (sin ninguna gana de hacerlo escuchando el tono con el que leyó el comunicado que le escribieron) Alfredo Canteli tuviera que rectificar (también deberían hacer lo propio otros dirigentes del PP que se extralimitaron en sus palabras, como Mario Arias en una tertulia radiofónica).
Lo doloroso para quienes creemos en lo público y en las instituciones en general es que nos avergüence sistemáticamente una persona que no ha comprendido en los siete años que lleva de Alcalde lo que significa dirigir una administración tan importante como es la del Ayuntamiento de Oviedo/Uviéu. Mentiría si dijera que me sorprende su actitud, porque mantengo lo que ya le dije públicamente en varias ocasiones, incluyendo el último pleno en mayo de 2023 en el que participé como concejal: Alfredo Canteli es un faltoso. Es tal su soberbia que ni tan siquiera en su rectificación (insisto, obligada, no a motu propio) ha sido capaz de reconocer que metió la pata en sus declaraciones (y ya ni digamos hacer una disculpa sincera a los agredidos). Ojalá sea el último San Mateo con este señor al frente del Ayuntamiento, porque no es de recibo que los momentos con más afluencia de público en las calles a lo largo de estos cinco años fuera por protestas (en 2022 por el modelo fallido y ahora por esta indigna agresión fascista). De todas maneras, no nos engañemos ni nos ilusionemos con falsas esperanzas porque no es la primera vez que Alfredo Canteli tiene una incontinencia verbal y, hasta la fecha, no le ha supuesto ningún castigo ni político ni electoral. El futuro no está escrito, así que veremos si por fin le puede costar un disgusto en sus aspiraciones a mantener el bastón de mando municipal.
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