Jugada maestra y fin de partida

Fernando Salgado
Fernando Salgado LA QUILLA

OPINIÓN

Pedro Sánchez, este lunes durante la reunión de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE en Ferraz.
Pedro Sánchez, este lunes durante la reunión de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE en Ferraz. Diego Radamés | EUROPAPRESS

Jugada maestra de Pedro Sánchez en dos tiempos. La primera fase la ejecutó este lunes: las elecciones se adelantan al 29 de noviembre. La segunda fase la aborda el Consejo de Ministros de este martes: el Gobierno aprobará dos decretos sobre vivienda similares a los que tumbó la derecha en el Congreso. Vuelven al BOE el decreto blando y el decreto duro, el del escudo antidesahucios y el de la renovación automática de los alquileres. Con las Cortes disueltas, ambos deberán ser convalidados por la Diputación Permanente en menos de un mes. En vísperas, prácticamente, del recuento a pie de urna.

La maniobra pretende aprovechar la ventana de oportunidad abierta por el estallido social de la vivienda. Trata de transformar una estrepitosa derrota parlamentaria, detonante del adelanto electoral, en una clamorosa victoria política que permita al Gobierno de coalición alcanzar cuatro objetivos intermedios.

Uno: conseguir que el ladrillo y los alquileres acaparen el debate público durante los 54 días que faltan para el 29N. En Ferraz creen que la movilización ciudadana les favorece y relega a segundo plano temas vidriosos como la crisis de Ceuta, la inmigración o los sumarios que les acechan en los juzgados.

Dos: impedir todos los desahucios durante la precampaña y, probablemente, en lo que resta de año. No conceder margen a la incertidumbre legal, ni a la inseguridad jurídica. Las calles, previsiblemente, recuperarán la tranquilidad, porque los decretos fueron pactados en su día con el Sindicato de Inquilinas.

Tres: obligar a todos los partidos a retratarse de nuevo en el Congreso. Una sesión fotográfica incómoda, especialmente para la derecha. PP, Vox y Junts tendrán que decidir otra vez, a pocos días de las elecciones, si están con los inquilinos y los caseros modestos, como la mayoría de sus votantes, o están con los buitres y los desahucios.

Cuatro: convalidar el decreto blando como mínimo, que ahora cuenta con todas las cartas a favor. La aritmética juega esta vez a favor del Ejecutivo. En una Diputación Permanente de 69 miembros, el voto de Junts se vuelve irrelevante: la izquierda, sumada al PNV, alcanza los 35 diputados frente a los 34 de las derechas. Si no hay deserciones de última hora, el decreto blando de los antidesahucios permanecerá en vigor desde este miércoles hasta que una nueva mayoría parlamentaria decida qué hacer.

¿Será suficiente para dar un vuelco a las expectativas electorales? Me saco el sombrero ante la jugada maestra, pero no cometeré la osadía de pronosticar a la buena de Dios. Pedro Sánchez, jugador de baloncesto habituado a manejarse en situaciones límite, es muy capaz de lograr un triple desde el centro de la cancha y sobre la bocina. Un golpe de efecto magistral, sí, pero tal vez insuficiente. El tiempo de juego se agota y la remontada, por mucho que apure la posesión, se antoja imposible por la desventaja acumulada. Quizás si pensamos en otro deporte o en otro juego mejoran sus posibilidades de recuperación. En tenis nada está decidido mientras salves el match ball. Y los jugadores de tute saben que llevarse la última mano, aunque no significa necesariamente ganar la partida, es condición indispensable para soñar con la victoria.