«Puxa el Barrio» retoma su actividad en Oviedo con nuevas residencias y procesos de creación comunitaria

J.C. REDACCIÓN

OVIEDO 2031

Laboratorio «Huellas» en el Centro Social de El Cortijo
Laboratorio «Huellas» en el Centro Social de El Cortijo Ayuntamiento de Oviedo

El programa de participación y creación comunitaria del Ayuntamiento de Oviedo, impulsado por Oviedo 2031, incorpora nuevas propuestas en La Manjoya, El Cristo II y Villa Magdalena y continúa proyectos en El Cortijo, Buenavista y Trubia

17 sep 2026 . Actualizado a las 13:18 h.

«Puxa el Barrio», el programa de participación y creación comunitaria del Ayuntamiento de Oviedo, impulsado por Oviedo 2031 y recogido en el Plan Estratégico de Cultura 2025-2035 (PECO 2035), retoma su actividad con nuevas residencias y la continuación de varios procesos iniciados antes del verano.

Entre las nuevas propuestas se encuentra «Xuntanza», que se desarrolla en La Manjoya de la mano de Mono Escena y la Escuela Municipal de Sostenibilidad. El proyecto parte del teatro y la creación comunitaria para trabajar sobre la memoria de la antigua fábrica de explosivos de El Fulminato y su relación con el territorio, el paisaje y la sostenibilidad.

Las personas participantes podrán implicarse aportando recuerdos y testimonios, participando en el proceso de cocreación o formando parte de la propuesta escénica. El trabajo desarrollado durante las diferentes sesiones culminará con un paseo teatralizado construido a partir de las historias y materiales recuperados junto a la comunidad.

También comienza este otoño «Dónde no imaginas», coordinado por LluPA ACTS (Llaboratoriu de Pràctiques Artístiques ARTE-CIENCIA-TECNOLOXÍA-SOCIEDÁ), una propuesta que invita a mirar de otra manera los espacios cotidianos. El proyecto se desarrollará en dos centros sociales. En El Cristo II, el ilustrador y diseñador Juan Falcón trabajará como mentor de estudiantes de la Escuela de Arte de Oviedo. En Villa Magdalena, María Barrena y Carlos de Arquer, de LoFácil, desarrollarán la vertiente sonora de la propuesta.

A través del diseño, la ilustración y el paisaje sonoro, las personas participantes explorarán historias, sonidos, recuerdos y detalles que normalmente pasan desapercibidos, poniendo el foco en la relación que establecemos con los lugares que habitamos.

Continúan las residencias iniciadas antes del verano

Junto a estas nuevas residencias continúan otras que ya habían iniciado su recorrido antes del verano. Es el caso de «Huellas», desarrollado por las fotógrafas Irma Collín y Ainhoa Valle en los centros sociales de El Cortijo y Buenavista, respectivamente.

El proyecto utiliza la fotografía y los archivos familiares como herramientas para explorar la memoria, la identidad y el sentido de pertenencia. Fotografías, recuerdos e historias personales sirven como punto de partida para construir relatos compartidos sobre los lugares que habitamos y convertir materiales que habitualmente permanecen en el ámbito familiar.

El proceso culminará con dos exposiciones en el espacio público, una en cada barrio, que se presentarán a través de recorridos por El Cortijo y Buenavista, llevando al exterior las imágenes, historias y materiales trabajados durante la residencia.

En Trubia continuará también «Love is in the Air», una residencia de la bailarina y coreógrafa Mónica García que utiliza la danza, el cuerpo y el movimiento como herramientas para crear relaciones, explorar otras formas de comunicación y generar espacios de encuentro entre las personas participantes. La residencia finalizará con una intervención de danza en las calles de Trubia, en la que se compartirá públicamente el trabajo desarrollado durante las distintas sesiones. Las inscripciones continúan abiertas para aquellas personas que quieran sumarse a la residencia.

Cultura construida desde los barrios

«Puxa el Barrio» forma parte de la estrategia de participación de Oviedo 2031 y parte de que la cultura también se puede construir desde los barrios. A través de residencias que se desarrollan durante varias semanas en centros sociales, barrios y núcleos del concejo, artistas y comunidades trabajan conjuntamente a partir de la escucha, la conversación, la recuperación de la memoria y la creación colectiva. Los vecinos y vecinas dejan así de ser únicamente espectadores para convertirse en parte activa de los procesos culturales.

Fotografía, música, danza, teatro, diseño, ilustración o paisaje sonoro son algunos de los lenguajes utilizados por estos proyectos. Más allá de cada disciplina, todos comparten una misma metodología, la de conocer el lugar, escuchar a quienes lo habitan y construir cada propuesta a partir de lo que surge durante el proceso.

«Puxa el Barrio» pone el foco en el proceso, el tiempo compartido y las relaciones que se generan. El objetivo es experimentar con nuevas formas de participación cultural y avanzar hacia un modelo en el que la ciudadanía no solo participa en la cultura, sino que tiene también capacidad para crearla.