El tripartito renuncia a cobrar la contribución a los edificios de la Iglesia

RAÚL ÁLVAREZ OVIEDO

OVIEDO

Una vista general de Oviedo
Una vista general de Oviedo PACO RODRÍGUEZ

«Nos gustaría poder hacer algo que es de sentido común, pero es imposible con el actual Concordato en la mano», afirma Rubén Rosón

18 jul 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Recién formado, y cuando sus relaciones con la Iglesia habían alcanzado una temperatura por debajo del punto de congelación a causa de otras medidas dirigidas a asegurar el laicismo del ayuntamiento, el tripartito intentó poner en práctica el cobro del IBI a todos los edificios de titularidad eclesiástica cuya función fuera distinta del culto. El cambio llegó a aprobarse e incluirse en las ordenanzas fiscales para este año, pero no a aplicarse. La resistencia de la diócesis a abonarlo y la posibilidad de enzarzarse en largos procedimientos judiciales que no iba a ganar debido al contenido de los acuerdos que regulan las relaciones de España con el Vaticano han detenido los planes municipales. «Nos gustaría poder hacer algo que es de sentido común, que la Iglesia contribuya, pero es imposible con el actual Concordato en la mano», admite el concejal del área económica, Rubén Rosón (Somos).

En los últimos meses, el ayuntamiento y el arzobispado han intentado devolver a la normalidad unas relaciones que fueron tensas en los primeros meses tras el cambio político en Oviedo. La imagen del arzobispo y el alcalde compartiendo las tradicionales fresas el pasado mayo se interpretó como una señal de reconciliación. El pasado verano, las posiciones eran mucho más distantes. Wenceslao López anunció entonces el fin de las subvenciones a la Catedral, dado que la Iglesia no aceptaba que las visitas a la Cámara Santa fueran gratuitas a cambio, la ausencia de representantes políticos municipales y el fin de las facilidades a bomberos y policías locales para participar de uniforme en actos religiosos y la intención de pasar a las autoridades eclesiásticas los recibos del IBI. Las dos primera medidas se mantienen. La tercera, no.