El alcalde Wenceslao López destaca tanto su peso intelectural como su ciudadanía militante
07 ago 2016 . Actualizado a las 21:53 h.El alcalde de Oviedo, Wnecesalo López, ha sido uno de los primeros políticos en reaccionar tras la muerte del filósofo Gustavo Bueno. Aunque riojano de nacimiento, Bueno se trasladó ya en los años 60 a Asturias y pasó cinco años ligado a la capital del Principado, sede de su fundación. De esa doble militancia, hablan los galardones que recibió. En 1995 fue nombrado Hijo Adoptivo de la Ciudad de Oviedo, mientras que en marzo de 2003 se le concedió el galardón Riojanos del Mundo en la categoría de Letras. En el año 1990 recibió la medalla de plata del Principado. El único galardón que no llegó a recibir fue el Príncipe de Comunicación y Humanidades, pese a que quedó finalistas dos veces consecutivas, en 1989 y 1990.
«Se ha ido un pensador de referencia dentro la filosofía española de las ultimas décadas. Un hombre que amó a Oviedo y a su Universidad», ha señalado Wnecesalo López, que ha querido trasladar «las más sinceras condolencias a su familia por el terrible trance que han pasado estos días con la pérdida simultánea de Carmen y Gustavo». Se refiere el alcalde a la muerte de la esposa del filósofo, Carmen Sánchez, hace apenas dos días.