Un Camino de Santiago de color y fuego que contentó a miles de peregrinos desde los cielos de Oviedo
OVIEDO
El espectáculo de Pirotecnia Pablo que sirvió de pórtico al día grande de San Mateo llenó la noche de símbolos jacobeos en la noche más multitudinaria de las fiestas ovetenses
21 sep 2016 . Actualizado a las 10:47 h.Hubo un tiempo en el que la Vía Láctea se llamó Camino de Santiago, y en el que quien no podía permitirse peregrinar hasta Compostela, al menos podía consolarse mirando al firmamento nocturno. Y eso es lo que hicieron anoche miles de personas, levantando la cabeza hacia los cielos de Oviedo. La primera media hora del día de San Mateo, la jornada grande de las fiestas ovetenses, entró con su habitual prólogo de fuego con el disparo de un espectáculo de pirotecnia que este año tomó el Camino de Santiago como tema.
La declaración patrimonial de la Unesco para el Camino Primitivo del Norte dio pie a un espectáculo de pirotecnia Pablo, de Cangas del Narcea, concebido ex profeso para el San Mateo de este año. Fue una vía láctea de fuego y color que duró lo que dura el estallido de un cohete. Contra un cielo en calma que favoreció la perfecta visibilidad del espectáculo, la noche se llenó, como en otro tiempo de constelaciones -estas instantáneas- en forma de las 60 figuras en las que se repartieron las 33.560 descargas disparadas a partir de las 12 en punto de la medianoche; símbolos y alegorías jacobeas, ovetenses y asturianas: conchas de peregrinos, los colores gemelos de Oviedo y Galicia -azul y blanco-, encrucijadas simbolizando los distintos caminos hacia el sepulcro del santo e incluso una alegórica batalla de colores entre el bien y el mal, cuyo relato, se siguiera o no la simbología, dejó muy satisfechos a los ovetenses y visitantes, a juzgar por los aplausos con los que los inmóviles peregrinos, si no en la basílica compostelana, sí que entraron con buen pie en el día grande de San Mateo 2016.