De Lorenzo, deuda en diferido

Las sentencias sobre polémicas operaciones urbanísticas del anterior alcalde cuestan 55 millones de euros a la ciudad por decisiones judiciales y condicionan las inversiones locales


Gabino de Lorenzo, o al menos esa manera de hacer las cosas que resume la palabra gabinismo, dejó algunos mecanismos de efecto tardío encajados en las cuentas de Oviedo. El exalcalde aún conserva muchos partidarios en la ciudad, pero los efectos económicos de sus políticas de escaparate financiadas con el método compre ahora y pague más tarde tan habitual en las publicidades nocturnas de la televisión han estallado en 2016 y su onda expansiva amenaza con condicionar los presupuestos municipales durante muchos ejercicios. El año se recordará en la capital por las sentencias judiciales que elevan las facturas de las operaciones de Villa Magdalena y el palacio de congresos diseñado por Santiago Calatrava.

Con una diferencia de pocos días, en los meses de mayo y junio, el equipo de gobierno tripartito del alcalde Wenceslao López recibió las dos malas noticias. Las decisiones contrarias a las tesis del ayuntamiento costarán, en conjunto, más de 55 millones de euros y ya pesan sobre las decisiones de inversión pública. El proyecto presupuestario para 2017, presentado en noviembre, sería otro sin el peso de las deudas e intereses generados por decisiones que se remontan a hace más de un decenio.

Lo que los jueces han decidido es que el justiprecio para tasar la expropiación de Villa Magdalena se quedó corto por unos 30 millones de euros. Esa es la cantidad añadida por el Tribunal Supremo a la cantidad ya desembolsada por el ayuntamiento, que equivale a otros 30 millones, en un caso que se arrastra desde la decisión de convertir el palacete en un espacio público en 1995. Los planes para intercambiarlo por el permiso para construir un aparcamiento subterráneo bajo el paseo de Los Álamos nunca se concretaron y los anteriores propietarios han ganado todos los juicios para reclamar las actualizaciones del valor del inmueble y los intereses generados en ese largo periodo de espera.

Otros aparcamientos -estos sí, construidos pero ruinosos para Oviedo-, los de Cinturón Verde, aún colean. El ayuntamiento disolvió en octubre la sociedad creada en los años 90 para construir 11 grandes aparcamientos públicos para vender las plazas. El consistorio no solo tiene aún en su poder miles de ellas, dado que el ritmo de venta solo alcanza unas pocas unidades al año, sino que, además, se ha encontrado con pagos pendientes por más de 2,5 millones de euros a cuenta de las expropiaciones.

Pero la otra gran factura ratificada por los jueces tiene que ver con el polémico palacio de congresos de Santiago Calatrava. En 2014, a causa del rosario de problemas técnicos e incumplimientos en las obras, el ayuntamiento decidió rescindir el contrato con la adjudicataria, Jovellanos XXI. Un juez de la ciudad sentenció en junio que, para hacerlo, debe pagar más de 25 millones de euros, una cifra que es una losa para las cuentas públicas pero queda lejos de los 90 que reclamaba la empresa. Un parco consuelo se conoció poco después. El propio Calatrava perdió otro juicio distinto por los defectos de diseño en la cubierta del edificio, que nunca ha llegado a funcionar de la manera prevista, y tendrá que indemnizar al ayuntamiento con una cifra cercana a los tres millones de euros.

Mientras, el nuevo equipo de gobierno busca un nuevo destino para el centro hípico El Asturcón, otro de los símbolos del Oviedo faraónico de De Lorenzo. El Ayuntamiento ha desalojado a los propietarios que guardaban allí sus caballos y ha manejado varias ideas para el futuro, como convertirlo en la ciudad deportiva del Real Oviedo o transformarlo en unas instalaciones de deporte de base que sirvan como base para explorar el Naranco.

Lo peor de esas losas del pasado es que aún pesan sobre el futuro. El pago de Villa Magdalena coloniza dos de los capítulos más importantes del presupuesto de 2017 pactado por el tripartito: inversiones y deuda. El borrador, presentado en noviembre, aumenta los gastos del ayuntamiento hasta los 238 millones de euros el próximo año, pero solo siete irán destinados a nuevas inversiones. Los socios, sin embargo, están satisfechos porque incluye también la mayor convocatoria de empleo público realizada por la administración local en Oviedo.

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