La Corredoria sigue esperando soluciones

El barrio busca medidas que «todavía no llegan», a pesar de sus esfuerzos y reuniones con políticos locales y regionales

El concejal Ricardo Fernández, reunido con los vecinos
El concejal Ricardo Fernández, reunido con los vecinos

Redacción

La Corredoria, uno de los barrios más grandes de Oviedo y de los que más ha hecho crecer a la ciudad en su zona noreste, sigue esperando soluciones para los problemas que acucian el área. «Carreras de coches», botellón, actos vandálicos -como la quema de automóviles o contenedores-, dejadez de los dueños de las mascotas -a las que también han intentado envenenar- o proliferación de grafitis son algunos de los principales. «Son todos problemas que vienen de bastante tiempo atrás, no es cosa de un día», explica Nicanor Platero Vera, presidente de la Asociación de Vecinos El Conceyín. El barrio busca ahora mismo soluciones que «todavía no llegan», a pesar de sus esfuerzos y reuniones con políticos locales y regionales. Los vecinos quieren hacer hincapié en que están bastante preocupados. «Seguimos esperando», asevera el presidente.

«No consideramos que nuestro barrio sea inseguro, pero queremos atajar cualquier cuestión que perturbe la vida de nuestros vecinos», aclara Platero. Tras un verano en el que sufrieron algunos actos vandálicos en forma de vehículos incendiados y ciertos destrozos en los parques, las asociaciones del barrio decidieron ponerse manos a la obra para atajar ese y otro problemas. Su idea principal fue la de una policía de proximidad, la cual ya les fue «tirada para atrás» por el delegado del Gobierno en Asturias, Gabino De Lorenzo. «El año pasado se le pidió que crease una comisaría de barrio en La Corredoria. Su contestación fue tajante: dijo que no era viable», comenta Nicanor Platero. Por otro lado, la corporación local fue más laxa en su respuesta. En la reunión celebrada el mes pasado con el concejal de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Oviedo, Ricardo Fernández, este les prometió trabajar en esa vía. «Vamos a intentar crear equipos de policía de proximidad, pero no es fácil porque contamos con poco personal y con pocos medios», fueron las palabras del edil, quien espera que «pronto» comiencen a tener presencia en La Corredoria. Los serenos podrían ser otra opción, pero sería necesaria «financiación privada».

No han sido los únicos encuentros con autoridades. En el mes de noviembre, los vecinos invitaron Wenceslao López, alcalde de Oviedo, a visitar el barrio. Acompañado de la vicealcaldesa, Ana Taboada, y y la portavoz de IU, Cristina Pontón, realizó un tour por el para mostrarle sus carencias y transmitirle un pliego de peticiones para tratar de solventarlas.

«Carreras de coches» e incendios, los más graves

La petición de una policía de proximidad o sereno sería la «solución» a varios problemas, de los cuales las «carreras de coches» y los incendios provocados se perfilan como los más graves y peligrosos. Las «carreras de coches» que se desarrollan a medianoche por algunas de las vías que atraviesan el barrio preocupa mucho a los vecinos, y a pesar de que ocurren desde hace años todavía no se ha puesto ninguna solución definitiva. «La Corredoria es un barrio de grandes avenidas que pueden incitar a este tipo de actividades. Últimamente vemos que está remitiendo algo desde la instalación de resaltos en algunas zonas estratégicas de la zona, pero sigue sucediendo», explica el responsable de la asociación. Al parecer el área más afectada por estos vehículos que circulan a gran velocidad es la cercana La Malata, en las inmediaciones del centro comercial cerrado, donde hay grandes rectas.

Los incendios son los sucesos que han puesto al barrio en guardia desde hace tiempo. En diciembre de 2015 se quemaron cinco, pero el verano pasado también fue especialmente virulento en este sentido, con la quema de tres vehículos en las cercanías del polideportivo Yago Lamela. En el mes de octubre se produjo un incidente similar, que ha regresado con el inicio de año. Hace escasos días, en las calles Aguamiera y Santo Ángel de La Guarda,  sendos cubos de basura y contenedores fueron calcinados dañando, indirectamente, a varios coches estacionados

Otras cuestiones del barrio

Existen otras cuestiones que también les quitan el sueño a los habitantes de La Corredoria, como el consumo de alcohol en la vía pública. No es una práctica extendida, pero sucede habitualmente en puntos concretos. El entorno del mercado de abastos es uno de los más utilizados para esta práctica. «Además de que el mercado nos está trayendo de por sí de cabeza, tenemos que aguantar eso», asegura Nicanor Platero. Además, los grafitis también se extienden y han proliferado en las paredes del citado edificio aún por abrir.

Por último, las mascotas de los vecinos también son protagonistas, por un lado como víctimas y por el otro como causantes de un contratiempo. En el mes de octubre se hallaron restos de polvo de azufre en las aceras y algunas esquinas. El azufre es una sustancia utilizada para ahuyentar a los animales y evitar que hagan sus necesidades allí donde se haya depositado. La contrapartida es que cuando se ingiere, se inhala, o a través del contacto con la piel resulta altamente tóxico. El punto negro de las mascotas en el barrio es que muchos dueños dejan sueltos a sus animales y se despreocupan de recoger sus excrementos, perjudicando a la convivencia.

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