Fina y Elvia Clemente: Las nietas de Sabiniano

La Asociación Vecinal Oviedo Redondo homenajea a las hermanas el jueves en la plaza de Trascorrales

Fina Clemente en su tienda de la calle Mon, en Oviedo
Fina Clemente en su tienda de la calle Mon, en Oviedo

Oviedo

La calle Mon, en Oviedo, tiene una de las mejores vistas de la Catedral. Si das la espalda al Campillín, allí está la torre solitaria. También está un templo, que es el Diario Roma, donde vamos a sintonizar a los Stones, y la casa natal de don Alejandro Mon y Menéndez, de ahí el nombre de la calle, como nos ilustra el doctor Tolivar Faes, en su Nombres y cosas de las calles de Oviedo: «Es ésta la antiquísima calle de la Ferrería que, por acuerdo municipal de 6 de noviembre de 1882, recibió el nombre de Mon, en honor del ilustre político, nacido, avecindado y fallecido en dicha calle».

En la calle Mon hay una tienda de ultramarinos. La fundó Sabiniano Clemente en 1904 y allí sigue su nieta, Fina Clemente, que cumple 88 años el próximo sábado.

Fina Clemente, delgada y con mandilón, siempre con alguna clienta amiga sentada en tertulia, al otro lado del mostrador. Fina, que expende alimentos a personas que vienen con vales derivadas de alguna parroquia cercana; Fina, que atiende con una amabilidad infinita a las criaturas que acompañan, y siempre hay una chocolatina; Fina, que suministra rones y limones a los bares de al lado. Luis Salgado, que oficia en el Diario Roma, lo sabe bien.

Pero tienen que ver a Fina cuidando a quienes tienen la cara herida y las encías en cueros por las coces del caballo. Dándoles de comer, «cuídate, vida, que tu madre está preocupada», sin una censura, sin una mala palabra, toda llena de solidaridad, de preocupación y de ternura.

¿Saben? Ójala nunca pase por el horror, pero a mí me gustaría que, si el horror llegara, alguien le dijera a mi hija: «Cuídate, vida, que tu madre está preocupada».

Fina y Elvia Clemente, hermanas, esta última ya jubilada, que estuvieron y están en la tienda de ultramarinos del abuelo Sabiniano, que son calle Mon, como la sombra de la Catedral, como la casa de don Alejandro, como Salgado y el Diario Roma. Que son Oviedo Antiguo, el barrio en el que la Asociación Vecinal del Oviedo Redondo, que les organiza un homenaje este jueves, con cena en la Trascorrales, vive y reivindica. Les organiza un homenaje porque ellas son una de las razones por las que nos gusta vivir aquí, en el barrio histórico, con su belleza y su fealdad, y por eso reivindicamos que nuestro barrio es acogedor, porque están ellas, Fina y Elvia, nietas de Sabiniano. Porque Fina sigue haciendo las cuentas en el trozo de papel para sumar el importe de aquello que le compramos, porque el barrio somos quienes lo vivimos y lo transitamos, no importa lo cerca que estemos de la ciénaga.

Porque Fina nos ha enseñado a decir: «Cuídate, vida, que tu madre está preocupada».

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