La SOF no está en venta

La posible disolución de la Sociedad Ovetense de Festejos es solo una cuestión técnica para adartarse a la legislación. El tripartito defiende un modelo de gestión público pero busca más implicación de la sociedad ovetense

Pregón de las fiestas de San Mateo 2016
Pregón de las fiestas de San Mateo 2016

Redacción

La Sociedad Ovetense de Festejos (SOF) llegó a tener más de 10.000 socios a principios de los años 90. En la actualidad, no llega a 3.000. El órgano de gestión de las fiestas de la capital no pasa por su mejor momento y eso ha provocado que surjan voces que piden cambios, fundamentalmente desde los partidos de la derecha. Además, la normativa nacional exige cambios para que la sociedad se adapte a la legalidad. Pese a ello, los tres partidos que forman el tripartito tienen claros sus principios: las fiestas seguirán siendo populares y no se privatizarán. PSOE, Somos e IU coinciden en lo fundamental: La SOF no se vende, aunque reconocen que es necesaria una mayor implicación de la sociedad ovetense.

El concejal de Cultura del Ayuntamiento de Oviedo, Roberto Sánchez Ramos Rivi, considera que «los únicos que han creado una situación de alarma son los partidos de la derecha, especialmente el PP». En su opinión, los problemas económicos de la SOF -el año pasado tuvo un desfase de 127.201 euros, dato visiblemente superior al registrado en 2015, cuando esta partida alcanzó 36.103 euros- proviene de la mala gestión del PP en sus años en el gobierno de la capital. Durante la época de Gabino de Lorenzo y Caunedo como alcaldes, la sociedad de festejos perdió más de 7.000 socios, cifra que evidencia el desarraigo de la ciudadanía con el órgano gestor. 

Esto explica que los ingresos por este concepto no lleguen a 25.000 euros anuales, insuficientes para pagar la nómina mensual de los ocho trabajadores de la SOF. Por ello, la sociedad se financia con aportaciones públicas del ayuntamiento y, una parte muy pequeña, con patrocinios en las fiestas. El presupuesto de la SOF para este año es de 2,3 millones, una cantidad que, aunque muy inferior a los 10 millones que llegó a tener en la época del PP, «sirve para hacer mucho más con mucho menos dinero», defiende Rivi. Con ese dinero, organizan las fiestas de San Mateo, el Carnaval, la Ascensión y la cabalgata de Reyes.

«Ahora el presupuesto está mucho más ajustado a la realidad social», sostiene el concejal de Cultura, quien recrimina a los populares «el dispendio» en su época en el ejecutivo municipal. «Nosotros seguimos trabajando con transparencia», asegura, y explica que están a la espera de un informe del secretario municipal para buscar un encaje jurídico a la SOF. De ahí que en las últimas fechas se hable de su posible disolución. Wenceslao López, alcalde de la ciudad, incluso ha mencionado públicamente la posibilidad de integrarlo en el consistorio o en la Fundación Municipal de Cultura. «Lo que no creo que proceda es crear más órganos» para gestionarla, ha afirmado López.

La ley obliga a introducir cambios, pero Rivi tiene claro el camino a seguir. «La derecha quiere privatizar las fiestas para repartir el dinero entre su cártel de empresas», asegura el concejal, quien considera que el modelo del PP es «dar dinero público a empresas privadas y después cobrar entradas a los ciudadanos». Frente a ello, Rivi defiende «unas fiestas populares organizadas con el instrumento público de la SOF y sin intermediarios, porque eso abarata costes».

En cuanto al desfase presupuestario, el responsable municipal considera que «eso será siempre, porque los ingresos por cuotas solo dan para pagar un mes a los trabajadores». En este apartado también carga contra el PP. «Ponen las manos en la cabeza por un desfase de 127.000 euros pero se callan con los 32 millones de Villa Magdalena», sentencia.

IU y Somos cierran filas

Diego Valiño, el vocal del PSOE en la SOF, explica que están a la espera del informe del secretario para ver qué encaje puede tener la SOF. Eso sí, al margen de posibles mejoras que puedan reducir las pérdidas, deja claro que la línea a seguir es la actual. «Queremos seguir profundizando en el enfoque social de las fiestas», señala, y añade que, en ningún caso, defenderán, «la privatización»

Por su parte, Fernando Villacampa, vocal de Somos, reconoce que «por ingresos, la sociedad es difícilmente sostenible» y explica que esto se debe a la pérdida de contacto de la SOF con la ciudadanía «después de la época de Masip en la alcaldía». Por ello, propone tomar medidas para dotar de mayor protagonismo «a la base social de la ciudad, que fue la que la sostuvo». Eso sí, asegura que Somos apoya «el modelo de Sánchez Ramos».

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