El ayuntamiento cobró 12.000 euros a los bancos por la utilización de estas máquinas en el espacio público. El tripartito dobla la tasa para este año
04 abr 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Los cajeros también pagan impuestos en Oviedo. Lo hacen desde 2010, aunque desde el año pasado el uso de estas máquinas les resulta el doble de caro a los bancos. Las entidades tienen la obligación de pagar por la utilización del espacio público con fines lucrativos que supone el uso de estas máquinas por partes de los clientes, y el aumento de la tasa es una de las medidas impulsadas por el tripartito en materia fiscal. La recaudación es poco más que anecdótica -12,000 euros en 2016, el doble este año-, pero el aumento del impuesto supone una declaración de intenciones que evidencia el objetivo del Gobierno local de que «paguen más los que más tienen».
La tasa se cobra desde hace siete años, aunque el tripartito pretende adaptar el gravamen a los nuevos tiempos. El ayuntamiento especifica que en el año 2016 se recaudaron 11.801 euros, mientras que para 2017 está previsto recaudar 22.962 euros. La ordenanza va por calles y se establecen seis categorías, por lo que los cajeros que más pagan son los del centro. Los de primera categoría pagarán este año 328,97 euros, los de segunda 228 euros y los de tercera 148 euros. El importe va descendiendo hasta la más baja, que se sitúa en 26 euros.
Este impuesto no es específico de Oviedo, si no que se cobra en varias ciudades españolas. Una de las que tiene la tasa más elevada es Barcelona, donde en la zona más cara los bancos tienen que pagar 855 euros por cajero. En A Coruña está entre 420 y 210 euros, en función de la calle, mientras que en GIjón los importes son más modestos. En 2016 pagaron en la ciudad asturiana entre 160 y 13 euros dependiendo de la ubicación de la máquina.
El concejal de Economía del Ayuntamiento de Oviedo, Rubén Rosón, explica el motivo por el que han decidido doblar la tasa. «Oviedo es una ciudad más justa fiscalmente, donde paga más quien más tiene». En opinión del concejal, los bancos y el sector financiero que «no han sido corresponsables con los ciudadanos en estos duros momentos de crisis», motivo por el que asegura que «lo van a ser ahora por vía ejecutiva y democrática».
La regulación de este impuesto se incluye en la ordenanza que fija las tasas por la «utilización privativa o el aprovechamiento especial» del dominio público local «con fines lucrativos». Aquí también se incluyen las tasas que deben pagar, por ejemplo, las terrazas de hostelería, los mercadillos, los circos o los carteles publicitarios.
Cambios fiscales
El ayuntamiento aprobó el año pasado una modificación de las ordenanzas fiscales con el objetivo de «que paguen más los que más tienen». Entre los acuerdos que alcanzaron por aquel entonces los socios de Gobierno -PSOE, Somos e IU-, estaba la «práctica congelación» del IBI a los pisos, mientras que se lo duplicó a las grandes propiedades. Lo que hizo fue rebajar el tipo al 0,65% para compensar en parte la revisión catastral y aplicar el 1,1% a 258 inmuebles de gran valor. En este apartado se encuentran, entre otros, oficinas, usos industriales y comerciales y estacionamientos.