Una chaqueta verde de espaldas

Belén Suárez Prieto OVIEDO

OVIEDO

La alcayata que cuelga de la pared de la entrada del Museo de Bellas Artes de Asturias, de la calle de la Rúa.La alcayata que cuelga de la pared de la entrada del Museo de Bellas Artes de Asturias, de la calle de la Rúa
La alcayata que cuelga de la pared de la entrada del Museo de Bellas Artes de Asturias, de la calle de la Rúa Rute Golán

El centro de la ciudad es mucho más que su casco histórico. Se reivindica como barrio acogedor y cariñoso, como un refugio que combate soledades

03 abr 2017 . Actualizado a las 21:02 h.

El Oviedo Antiguo, frente a otros barrios, tiene dos características diferenciales: el ser el centro histórico de la ciudad (con lo que esto tiene de riesgo real de gentrificación) y el ser el lugar donde se concentra fundamentalmente el ocio nocturno, desde luego, el ocio nocturno de la gente más joven, pero no solo de la gente más joven.

Pero, en el día a día, además de los grupos de turistas que frecuentan el Antiguo, en una ciudad en la que, aunque el turismo ha crecido de modo claro en los últimos lustros, no nos vengamos arriba, no es París ni Nueva York ni Sevilla, y además de las muchas personas que vienen las noches de los jueves, de los viernes y de los sábados a tomar copas, en el día a día, digo, el Oviedo Antiguo tiene vida de barrio, se conforman relaciones por razón de la vecindad, nos cruzamos por la calle o a través de los escaparates de los negocios con gente a la que, al menos, saludamos, cuando no nos paramos un ratito a charlar, nuestras criaturas crecen aquí y son conocidas desde chiquitinas, con que sabemos que están protegidas, más allá de la protección que podamos darles en la familia. Sé que mi hija, si olvida las llaves y yo aún no llegué a casa, puede esperarme lo que sea menester en El Boca a Boca, en la calle San José, ese sitio donde suena completo el Unearthed, de Johnny Cash.

Por propia experiencia, el barrio me demuestra día a día y desde hace cuatro lustros que es un lugar acogedor, cariñoso, que refugia, ayuda y combate soledades no buscadas. Para ello, son fundamentales un puñado de bares, que es lo mismo que decir que son fundamentales un puñado de personas que trabajan detrás de las barras.