«Mirando los ojos se puede detectar desde una diabetes a un tumor cerebral»

El oftalmólogo asturiano Luis Fernández-Vega, organizador de SECOIR 2017, afirma que el láser y los implantes marcan el futuro de la cirugía ocular

El oftalmólogo Luis Fernández-Vega
El oftalmólogo Luis Fernández-Vega

Oviedo

Dentro del mundo de la oftalmología, Luis Fernández-Vega (Oviedo, 1952) no necesita presentaciones. Y en Asturias, tampoco. Perteneciente a la afamada saga de oculistas ovetenses, ha continuado con el legado familiar hasta ahora y lo continuará haciendo hasta que su hijo tome el relevo. En esta ocasión, el oftalmólogo es el presidente del Comité Organizador del congreso anual de la Sociedad Española de Cirugía Ocular Implanto-Refractiva (SECOIR) que, este año, se celebra en Oviedo del 24 al 27 de Mayo en el Palacio de Congresos Ciudad de Oviedo. El evento ha reunido a un millar de especialistas, además de empresas, procedentes de todo el país para mostrar los últimos progresos y compartir con sus colegas de profesión las experiencias del último año. 

-A modo de introducción, cuéntenos qué van a hacer estos días todos los oftalmólogos que se han reunido en Oviedo.

-Es el congreso de la cirugía del segmento anterior del ojo, es decir, de la parte delantera. Se reúnen alrededor de 1.000 oftalmólogos de toda España que se dedican a este tipo de intervenciones, desde la miopía, hipermetropía, astigmatismo, vista cansada hasta la cirugía de las cataratas o del trasplante de córnea. Se van a debatir, se darán ponencias y se intercambiarán impresiones con las experiencias que han tenido a lo largo del año. En este sentido, es el congreso más importante de España.

-¿Cómo surgió Oviedo como ciudad sede del congreso?

-Fue una propuesta mía que se terminó consiguiendo para Oviedo y lo montamos. Ya es la tercera ve que se hace aquí, aunque la última vez fue hace más de diez años, en el año 2006.

- Cuéntenos un poco sobre las nuevas técnicas de implantología ocular. ¿Qué grupos distinguiría? ¿Qué suponen para los pacientes y para ustedes?

-Ahora mismo estamos haciendo implantes de lentes ICL (implantable collamer lens) que se colocan sobre el cristalino. Permiten corregir hasta 18 dioptrías de miopía y 10 de hipermetropía. En un futuro cercano van a permitir corregir también, probablemente, la presbicia o vista cansada. Se están haciendo muchos estudios con estas lentes. También estamos trabajando en otras lentes, las multifocales, para una vez se quita el cristalino. Por ejemplo, un uso es en la cirugía de cataratas. Corregir la vista con una de estas lentes significa no tener que llevar gafas ni de lejos ni de cerca. Estas lentes también se pueden utilizar en pacientes con vista cansada a partir de 60 años para el mismo fin: no necesitas gafas. Por último, habría que hablar de los trasplantes de córnea. La mayoría que se han hecho son completos, es decir, trasplantando la córnea entera. Lo que hacemos nosotros sustituir la parte de córnea que está alterada, es decir, si está alterada la parte superficial, pues sustituimos la superficial; si está la parte profunda, solo la parte profunda. Esto significa que estamos implantando menos tejido, lo cual genera menores probabilidades de rechazo.

-Una de las ponencias tratará sobre las intervenciones más difíciles del último año. Una operación ocular parece una operación muy delicada, ¿lo es tanto o la aparente fragilidad del ojo solo es una impresión?

-Son estructuras muy pequeñas y complejas y claro que son delicadas delicadas. Pero en estos tiempos también tenemos herramientas como el láser que nos está ayudando mucho con determinadas cirugías, como la de la catarata.

-¿Cómo valora el salto de la oftalmología en los últimos años? ¿Cree que será igual de notorio en el futuro?

-Muchísimo, la cirugía ocular ha avanzado muchísimo en los últimos años y seguirá haciéndolo mucho más, sobre todo con técnicas mínimamente invasivas. Actualmente, ya hay una tecnología muy especial que da unos resultados muy buenos en la mayoría de los casos. Yo creo que el láser va a seguir progresando y va a permitir hacer cirugías como la de la vista cansada. También mejorarán enormemente las lentes multifocales.

-La vida moderna favorece algunos trastornos como la miopía, aunque no la provoca per se porque es hereditaria. ¿Hay afecciones cuya causa sea 100% el mundo actual?

-No hay ninguna afección de la que la vida moderna sea causa 100%. En la miopía quizá tiene más incidencia porque requerimos más trabajo de visión de cerca de los ojos por culpa de los ordenadores, las tablets, etc. Sobre todo en los niños. Pero el tipo de vida en sí no produce alteraciones. Los malos hábitos, eso sí, siempre son malos para todo pero no son la causa fundamental del problema. Está claro que el tabaco no es bueno para la salud en general -para el ojo tampoco-, el sol tampoco es bueno y estar trabajando muchas horas en visión de cerca tampoco… 

-El queratocono es una de las dolencias en las que más se investiga, pero es desconocida para el público en general. ¿De qué se trata? ¿Cuál es su incidencia? ¿Es un problema que se puede prevenir de alguna manera?

-La córnea en vez de ser regular es cónica y eso hace que aparezca un astigmatismo grande. Hoy día, ya hay la posibilidad de mejorar ese astigmatismo usando el láser para regularizar la córnea. La incidencia es bastante grande. No voy a decir porcentajes, pero se ve con bastante frecuencia. No tiene ningún tipo de prevención, únicamente no frotarse os ojos.

-Dicen que los ojos son el espejo del alma pero, ¿también son el espejo de la salud? ¿Se pueden detectar otras patologías a través de ellos?

-Hay muchas enfermedades que se pueden detectar mirando los ojos. Desde una diabetes a un tumor cerebral, hasta una sarcoidosis, muchas cosas.

-Por último, en España la investigación en general no está pasando por su mejor momento. ¿Ha notado que el mundo de la oftalmología se haya visto resentido?

-También lo hemos notado. Faltan recursos, dinero y más inversión para ayudar a la investigación, no solo en la oftalmología sino en las especialidades médicas de todas las patologías.

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