El Martes de Campo abarrota los parques de Oviedo

El buen tiempo permite a los ovetenses disfrutar de una de sus fiestas más multitudinarias


Redacción

El Campo San Francisco se viste de gala un año más para albergar una de las festividades con más solera de Oviedo: el Martes de Campo. Gente de todas las edades se ha congregado este 6 de junio para poder aprovechar los tímidos rayos de sol que se dejaron entrever a media mañana en la capital asturiana y comer el bollu preñáu típico de esta celebración en honor a Velasquita Giráldez, la Balesquida. Otros, en cambio, se acercan solo para recordar viejos tiempos en los que solían acudir con sus familias cuando eran más jóvenes.

Es el caso de Manuel, vecino de La Bolgachina, que este año ha decidido juntarse a unos amigos en una de las mesas reservadas junto a la carpa de la asociación de La Balesquida, comenta que «otros años íbamos al Naranco o al Parque de Invierno». Sin embargo, en esta ocasión, han optado por un sitio más próximo a la «folixa y el buen ambiente», que señala que es fruto del «nuevo ayuntamiento». Otros, como Mari Carmen y Miguel, de La Tenderina, apuntan que solo se pasean por el parque «porque nos recuerda a nuestra juventud y por el ambiente que hay». Sin embargo, prefieren disfrutar de la fiesta en la calle Gascona «porque preferimos tomar unas sidras», aunque «de jóvenes sí solíamos venir al Campo San Francisco».

Los más longevos, por su parte, explican que las visitas al parque durante estas celebraciones se han convertido prácticamente en una tradición. Por ejemplo, Santiago, residente en Ciudad Naranco, recuerda: «desde hace cuarenta y pico años vengo casi siempre». Añade que «a veces, vengo y como el bollo y otras, en cambio, no» pero que «siempre paso a dar una vuelta». De hecho, allí suele coincidir con amigos que mantienen la misma costumbre y se reencuentran antes de comer, puesto que el lugar de reunión para degustar los productos típicos «depende de donde diga la familia». Otros como Pinar, vecina del Antiguo, asiste a los eventos del Campo San Francisco «desde el año 1972 o 1973», ya que ha sido miembro de la Balesquida durante todo este periodo. Afirma, además, que suele acercarse «a media mañana» a por el bollo «antes de que haya cola» para luego «comerlo en Colloto con amigos, aunque aquí en el Campo es donde se vive la fiesta de verdad». De hecho, señala que «antes venía siempre con mis hijos cuando eran niños», pero ahora «hay que adaptarse».

Precisamente, la idea de disfrutar de la jornada en familia es la que representan Miriam y sus allegados, de Ciudad Naranco. Ellos explican que «venimos desde que tenemos hijos por los juegos». Además, indican, que «al estar céntrico, si el tiempo se complica nos podemos ir rápidamente».  La climatología se convierte, de hecho, en el factor más importante para vivir el Martes de Campo fuera o en casa. Estela y Graciela, que iban al Campo San Francisco «desde pequeñas, con nuestros padres, hasta los 6 o 7 años», ahora acuden para llevar a los más pequeños «aunque dependemos siempre del tiempo». Comentan que, «cuando crecimos, empezamos a ir al Naranco o a otros sitios» pero, en la actualidad, «por tradición y porque hay más ambiente y actividades» optan por el céntrico parque.

Al gran número de visitantes que han asistido durante la jornada a recoger el bollu se ha unido el alcalde, Wenceslao López, y diferentes miembros de la directiva municipal para probar los productos de La Balesquida junto a sus representantes y celebrar una de las fiestas con más solera de Oviedo.

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