«La ciudadanía no sabía que el PP había enterrado sus impuestos en hormigón para hacer negocio»

El alcalde de Oviedo repasa los dos años al frente del Ejecutivo municipal. Destaca que el ayuntamiento se ha abierto a los vecinos y, aunque reconoce diferencias, ensalza los acuerdos alcanzados con sus compañeros de gobierno

Wenceslao López, Alcalde de Oviedo
Wenceslao López, Alcalde de Oviedo

Redacción

El tripartito de Oviedo cumple dos años. Wenceslao López, alcalde de la ciudad, destaca que la llegada de los tres socios (PSOE, Somos e IU) ha servido para «desbloquear» una institución gobernada por el PP durante 24 años. López reconoce divergencias puntuales con sus socios de gobierno y, aunque considera que «no hay que bajar la guardia», asegura que los diferentes puntos de vista sirven para enriquecer los acuerdos. En su opinión, la anterior gestión del PP ha condicionado la primera mitad de su mandato. Pese a ello, se muestra convencido de que sanearán las cuentas y explica que sus tres proyectos de envergadura son el viejo HUCA, el área de La Vega y recuperar el Monte Naranco.

-Dos años como Alcalde de Oviedo. ¿En qué ha mejorado la ciudad durante ese tiempo?

-Ha mejorado la percepción de la gente sobre Oviedo.Teníamos un ayuntamiento bloqueado después de estar 24 años sumido en una gestión como si fuese una finca particular del PP. Hacían y deshacían las cosas públicas sin compartirlas con la ciudadanía. Habían transformado lo público en privado y eso es muy grave. Además, habían hecho de eso la normalidad. Como flash de esa situación, la mejor explicación es decir que en este ayuntamiento desde la recaudación, el primer eslabón en la gestión de lo público, hasta el enterramiento, que es el cementerio, todo estaba privatizado. Eso demuestra el oscurantismo de la anterior gestión.

-¿Cómo condicionan esas decisiones anteriores la gestión actual?

-Como consecuencia de ese oscurantismo y de esas privatizaciones estamos viendo que están apareciendo hongos envenenados, casos de gestión totalmente irregular. Se utilizó lo público para negocios privados, y tenemos ejemplos de negocios que han costado millones. Esto es el reflejo de lo que nunca tenía que haber ocurrido. Todo eso se está cambiando. A mí me corresponde gestionar el caos en el que el PP dejó el ayuntamiento. Hay que gestionar los grandes mamotretos como El Vasco, El Calatrava o El Tartiere, que ahora el Delegado del Gobierno, quien lo hizo, quiere cerrar. Y me corresponde gestionar un Cinturón Verde que nunca fue verde, fue una especulación descarada en la que se hicieron parkings subterráneos para hacer negocios privados y ahí tenemos ahora 3.000 plazas vacías. Todo eso ha costado 60 millones. La ciudadanía no sabía que sus impuestos se enterraron en hormigón para hacer negocio.

-¿Tanto influye la escasez de personal en su día a día?

-Nos toca gestionar todo eso y tratar de sanear las cuentas. Al mismo tiempo tenemos que reconstruir el ayuntamiento. Después de 24 años el empleo, en vez de crecer, bajó un 20%, lo que es un fiel reflejo de lo que se estaba haciendo. Ahora nos corresponde dar la vuelta, reconstruir el ayuntamiento, sanear la economía y hacer el Oviedo del futuro.

-¿Cómo es ese Oviedo del futuro?

-Tenemos que rejuvenecer los barrios. Adecentar calles, caminos y servicios en los que se llevaban años sin hacer nada. Y tenemos que hacer frente a las necesidades de las familias. En tiempos de crisis en Oviedo hay familias sufriendo, por lo que tenemos que procurar que los impuestos reviertan a la ciudadanía de la mejor forma, y eso es resolver los problemas de los más desfavorecidos. Además de resolver los problemas cotidianos tenemos que mirar al futuro y estamos avanzando en tres proyectos de envergadura: los terrenos del viejo hospital, el área de La Vega y el Naranco.

-¿Qué planes tienen para el Cristo?

-Estamos avanzando en el espacio del antiguo HUCA. Es un proceso lento y complicado pero estamos dando pasos firmes y seguros contando con la gente para decidir. Este futuro debe estar vinculado a su historia, con una vocación social, autonómica y a nivel de servicios. Creemos que debe seguir en esa línea. Al mismo tiempo estamos tratando dar vida al espacio disponible para que comience a utilizarse ya. Hay un aparcamiento, un bosque, un parque… y estamos formalizando que retorne a la ciudadanía para que disfrute ya de ese espacio. Va a suponer un coste de 50.000 euros solo su mantenimiento. También conviene dotar a ese espacio de equipamientos sociales con un centro social que ya cuenta en este presupuesto con 200.000 euros para comenzar a ponerlo en marcha. Mientras avanzamos en la planificación, buscamos que el espacio adquiera vida.

-Otro de los frentes abiertos es el área de La Vega.

-La Vega no es solo la fábrica, es todo el área desde la Monxina a Cruz Roja. Son muchos metros cuadrados que suponen incorporar ese vial a la vida de la ciudad, que la autopista sea una calle más. Ella y sus aledaños, con el HUCA al lado. Junto a La Vega esperamos transformarlo en un centro tecnológico del siglo XXI para las nuevas tecnologías. También La Vega tiene sus raíces, ya que fue en el XIX la cuna de la revolución industrial, y queremos que siga siendo esa punta de lanza en la industria del XXI.

-¿Qué proyecto tienen para el Naranco?

-El Naranco es el gran espacio pendiente. Es la gran deuda de Oviedo, por lo que queremos integrarlo y que sea parte de la vida normal. Hay que sacarle jugo, explotar el Naranco para la vida natural y cultural. Tenemos un gran patrimonio y un capital acumulado de siglos que está sin explotar. Estos tres proyectos son nuestros grandes retos, que son de gran envergadura y larga maduración pero que ya se han arrancado. Hasta ahora nadie había mirado para ellas. También queremos seguir diversificando el mundo de la cultura y desenraizándola, que no sea solo en el centro y que el resto de barrios y pueblos reciban actividades culturales y formativas. Ese es otro gran proyecto, que la cultura se desparrame por todo Oviedo.

-El otro día decía que no daban tres horas por su gobierno y que ya llevan dos años. ¿En qué fase están sus relaciones con el resto de socios de gobierno?

-La ciudadanía ha votado la pluralidad. Ha decidido que se formase una mayoría con tres grupos diferentes, y eso tiene su complejidad. A mí me toca gestionar esa complejidad. Algo que muchos pensaban que era imposible se ha transformado en posible y eso a muchos les molesta y les cabrea. Por eso lanzan críticas contra un alcalde que ha conseguido gestionar la complejidad y la diversidad. Ese es un aspecto positivo porque permite poner en valor la riqueza de las decisiones de las personas. Yo asumí el reto y estoy satisfecho. Y, además, lo he conseguido con un ejercicio de autoridad. La autoridad nace del mandar, del gobernar, de dialogar y conseguir acuerdos. Lo fácil es el ordeno y mando, algo con poco valor humano que significa ignorar a los demás. Eso no es política.

-¿Aguantarán lo que queda de legislatura?

-No hay que bajar la guardia. Todos sabemos lo que pasa en las familias, siempre hay discrepancias y controversias. Lo importante es conseguir llegar a acuerdos desde el desacuerdo. Razonar y tratar de objetivar. Seguimos siendo tres, cada uno con su identidad y sus aspiraciones. Vamos a seguir, yo quiero que sigamos así, porque esto enriquece las decisiones. Estoy seguro de que hay una labor de aprendizaje importante que ha sido positivo y hay errores en los que hemos caído y espero que no volvamos a caer.

-Las discrepancias con el PP son evidentes en cada pleno. ¿Es un problema con Caunedo o con todo el grupo?

-El PP tiene dos problemas importantes. El primero es la losa de 24 años, que ha cuajado en su forma de hacer política. Esto les dificulta estar en la oposición. Estuvieron 24 años mandando, ellos han mandado, no han gobernado, y ahora tener que estar en la oposición es un mal trago. Tienen que reconvertirse, hacer una labor de reingeniería para interpretar cómo es la política cuando no se manda. Eso les va a costar trabajo. El otro problema es que su portavoz está en un proceso judicial, eso es una dificultad añadida para tener oxígeno a la hora de hacer oposición. Espero que en algún momento hagan oposición como hay que hacerla, pero les va a costar trabajo porque tiene que reinventarse y eso es difícil después de 24 años.

-¿Qué papel juega Ciudadanos?

-Están siempre en la duda, en el intentar aprender. Tienen voluntad pero eso no va acompañado del conocimiento necesario para poder tomar decisiones. A veces hacen propuestas casi infantiles desde el punto de vista del desconocimiento. En muchas cuestiones cometen errores de bulto, pero voluntad no les falta y eso es importante.

-En el último pleno se vivieron momentos de tensión entre defensores del equipo de gobierno y críticos con la su gestión. ¿Se está crispando la política municipal?

-Creo que fue un pleno en el que se ha dado la circunstancia de que acudió un grupo importante de personas pertenecientes a movimientos vecinales en desacuerdo con los presupuestos participativos. Acepto la discrepancia y todo es mejorable, por eso les propuse tener una reunión para analizar las bases que se han aprobado, para explicárselas en primer lugar y ver si realmente lo que ellos dicen es así. Pero conviene tener claro que algunos de los que están encabezando ese movimiento hasta hace poco eran alcaldes de barrio del PP. Son vecinos que eran el brazo político del PP en los barrios, que hasta ahora han estado ausentes de los consejos de distritos y de la participación ciudadana. Son ellos los que han bloqueado la puesta en marcha de los consejos de distrito durante 10 años, por lo que es curioso que ahora sean líderes en la reclamación de esa partida. Bienvenidos los conversos, pero trataremos de poner las cosas en su sitio, porque los procesos de participación los pusimos en marcha nosotros. Conviene clarificar las cosas. Tenemos que calmarnos un poco, usar la razón y no la pasión para tomar decisiones.

-Una de las medidas de ese pleno fue exigir al Gobierno central que acometa las obras en el puente de Nicolás Soria. También está pendiente una reunión por los terrenos de La Vega. ¿Se sienten maltratados por el Ejecutivo de Rajoy?

-Son dos problemas muy viejos en Oviedo, por tanto el PP ya maltrataba a Oviedo siendo Gabino y Caunedo alcaldes. Eso no es nada nuevo, pero sí que nosotros exigiremos al PP que al menos esos dos asuntos se resuelvan lo más pronto posible. Esa es la gran diferencia.

-¿Y por el autonómico?

-Hay exigencias pendientes de realizar. Esperamos que se cumplan algunos compromisos lo más pronto posible. La demanda de institutos es muy importante para Oviedo. Hay que ser racionales, si estamos así es porque no se planificó en tiempo y ahora son urgentísimos. Son equipamientos que tenían que haberse hecho hace una década. No se tuvo en cuenta que la Florida y la Corredoria eran barrios de gente joven y con un crecimiento importante, y ahora hay una necesidad urgente de plazas en el instituto y el colegio. Trataremos de apurar al Principado para que se haga lo más pronto posible. Somos conscientes de sus dificultades y de que los procesos son complejos, pero trataremos que se acorten lo más posible porque la necesidad es grande.

-De Lorenzo amenaza con llevarle a los tribunales…

-No conozco ni quiero conocer los motivos de sus reacciones. Lo que pasa es que ha sido Alcalde de Oviedo y en sus mandatos se han cometido acciones y omisiones de gran envergadura que se vendieron como beneficio para Oviedo y se está demostrando que son un grave problema. Lo que corresponde es determinar si hay responsabilidades patrimoniales. Que cada palo aguante su vela. Como alcalde me corresponde gestionar el caso y el futuro y exigir responsabilidad a quien haya cometido.

-¿Se siente el PSOE de Oviedo respaldado por la FSA?

-Estamos en una situación de tránsito esperanzador. Con ilusión, con un futuro que esperamos que sea apasionante. Queremos ser la fuerza referente que tenemos que ser, la mayoritaria de la izquierda, y recuperar el espacio perdido y la confianza de la ciudadanía. El barco está orientado, pero estamos en un proceso congresual y precongresual para cargar ese barco antes de iniciar el viaje. Es un viaje nuevo a nivel nacional, autonómico y municipal. Estamos en tiempo de expectativas positivas para el PSOE y para toda la izquierda. Estamos en la buena dirección.

-¿Repetirá Wenceslao López como candidato del PSOE a las elecciones?

-Siempre juego el papel que deciden los militantes. Estoy en el PSOE para eso, para servir a la ciudadanía desde la izquierda, desde el socialismo. Cuando los militantes decidan qué papel debo jugar, ahí estaré. Haré lo que decidan los demás.

-¿Y al frente de la AMSO?

-Estoy en contra de acumular cargos porque no es bueno ser juez y parte. No creo que se deba gobernar el partido y las instituciones al mismo tiempo. O en un sitio o en otro. Creo que debe ser así por ética, por eficacia en la gestión y por responsabilidad.

-¿Qué posición cree que debe tomar el PSOE en la moción de censura que se debate en el Congreso?

-El PSOE no puede apoyarla porque es una artimaña de Podemos para justificarse. Además lo hace en un momento con el PSOE en proceso congresual, es poco ético. Si realmente Podemos quería que no gobernase Rajoy pudo apoyar a Pedro Sánchez en su día y no lo hizo. ¿A quién quieren engañar? Es una artimaña y no podemos caer en ese juego.

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