«Estaba tirado a la larga, con la camisa ensangrentada»

Pilar Campo OVIEDO

OVIEDO

José Riera, el portero del edificio de la plaza Primo de Rivera que encontró un cadáver en el cuarto de basura.José Riera, el portero del edificio de la plaza Primo de Rivera que encontró un cadáver en el cuarto de basura
José Riera, el portero del edificio de la plaza Primo de Rivera que encontró un cadáver en el cuarto de basura

El portero del edificio de Salesas que descubrió el cadáver de un vecino reconoce que las cámaras de videovigilancia pueden ayudar a la Policía

27 jun 2017 . Actualizado a las 12:58 h.

José Riera, el portero del inmueble número 8 de la Plaza de Primo de Rivera, que descubrió el cadáver de J.M. F.V. se llevó «un gran susto» cuando al llegar al cuarto de las basuras, en el sótano del edificio de Salesas, se encontró a su vecino «tirado, a la larga, con sangre en la camiseta, vestido de calle y con la pierna ortopédica que tenía a un lado».

Apenas repuesto de la impresión, el portero llamaba a la Policía para comunicar el hallazgo del cadáver y se ponía en marcha la maquinaria policial y judicial. Una comisión, integrada por juez de guardia, médico forense y Policía Científica y Judicial se trasladaba al edificio y, en compañía de José Riera, se desplazaban hasta el cuarto donde se guardaban los cubos de basura, en el sótano del edificio.

«Me lo encontré muerto al bajar al sótano»

«No era raro que J.M.F. bajara al cuarto de las basuras porque todos los vecinos tienen acceso a esa zona. Ellos echan la basura directamente al cubo. A las 6.40 de la mañana cuando bajé al sótano a recoger los cubos fue cuando me encontré a ese hombre muerto», relataba aún conmocionado.

«Lo último que me podía imaginar es que iba a encontrarme a ese hombre muerto ahí. Llevé un gran susto, porque no lo podía imaginar», comentaba José Riera, que tenía un trato «normal» con la víctima y con su pareja sentimental, fallecida por causas naturales apenas cuatro días antes.

El edificio donde apareció la víctima dispone de cámaras de videovigilancia, que serán analizadas para ver si aportan alguna pista que pueda facilitar el esclarecimiento de lo ocurrido.

José Riera lleva 20 años como portero y reside en el mismo edificio, donde viven 297 vecinos. «En este portal vive mucha gente y muchos ni se conocen. La víctima y su pareja llevaban menos de un año viviendo aquí», corroboraba el portero.