La asamblea de la AMSO ha votado en contra de la dirección saliente. Le reprocha «haber ninguneado a la agrupación en el proceso de elección de la alcaldía»
19 sep 2017 . Actualizado a las 05:00 h.A la Agrupación Municipal Socialista de Oviedo (AMSO) todavía le sangra la herida abierta el día que la FSA le impidió pactar con IU y Somos el desalojo del PP de la Alcaldía tras más de dos décadas y en el que incluso amenazó al actual regidor, Wenceslao López, y a aquellos que le secundaran con la expulsión. Circunstancias ajenas posteriores -Somos renunció al cargo y votó al PSOE- colocaron a López como alcalde pero dejaron un regusto amargo en una militancia que ahora ha ajustado cuentas. La asamblea celebrada por la AMSO para preparar el congreso del que saldrá el nuevo equipo que liderará Adrián Barbón votó en contra de la gestión de la ejecutiva saliente prácticamente por unanimidad. Las intervenciones fueron, además, contundentes. «Se ninguneó a Oviedo y se camufló con Gijón», señaló alguno de los que tomaron la palabra. Ni siquiera la salida de escena de los protagonistas de aquel desencuentro de 2015 ha servido para templar los ánimos.
Dentro de la AMSO hay barbonistas reconocidos, como el propio Wenceslao López y concejales como Diego Valiño. Pero también hay ediles más cercanos a José María Pérez. Estas discrepancias políticas no se han traducido hasta el momento en grietas dentro del grupo municipal pero en la vida interna la brecha existe. No obstante, cuando la asamblea reprobó la gestión de la FSA, con Javier Fernández al frente y Jesús Gutiérrez como secretario de Organización, los barbonistas todavía no habían aparecido. Ni siquiera estaba aún el alcalde. Los que no aparecieron ni pronto ni tarde fueron los de Pérez. Salvo Margarita Vega y alguno más, el resto no acudió a la reunión. De hecho, antes de votar en contra de la gestión del partido, apenas una intervención trató de equilibrar el debate y señaló que no era necesario cargar contra los que se van. «No fueron leales como la militancia de Oviedo ni con los ciudadanos que habían votado por el cambio», señalaron a LA VOZ afiliados presentes en la asamblea que respaldaron la reprobación.
Esta reflexión, sin embargo, no ha tensado la elaboración de listas de los delegados para el congreso. Los estatutos de la AMSO establecen que la nómina de compromisarios tiene que estar lista 48 horas antes de la asamblea. Como ya estaba fijada para este lunes por la tarde, el sábado se consensuó una lista única que integró todas las posiciones, con un reparto equitativo para los partidarios de Adrián Barbón y José María Pérez y con una representación mayor de la ejecutiva local. Esto supone que de los 32 socialistas ovetenses elegidos, 10 son partidarios del secretario general electo, 10 de Pérez y los 12 restantes, miembros de esa ejecutiva local. Oviedo, por tanto, no ha podido seguir las instrucciones que el lunes por la mañana, apenas 12 horas después de darse a conocer los resultados, pactaron los equipos de los dos candidatos. Laidea es que el reparto en las agrupaciones sea proporcional al resultado en porcentaje de las primarias.