Los animalistas de Oviedo defienden su derecho a alimentar a los gatos callejeros

Claudia Granda REDACCIÓN

OVIEDO

Sandra Suárez, presidenta de la Asociación Pro Animales, asegura que sus prácticas son legales y entran dentro de la normativa

17 oct 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Las palabras de Mercedes González, concejal de Salud Pública del ayuntamiento de Oviedo, han caído como un jarro de agua fría entre los integrantes de la Asociación Ciudadana Pro Animales de la ciudad. Su presidenta, Sandra Suárez, ha mostrado su desacuerdo ante la tajante afirmación de la edil en la que asegura que está terminantemente prohibido alimentar a los animales callejeros. A eso se dedica la plataforma, a alimentar a estos animales de manera legal y dentro de las normas que las ordenanzas municipales imponen.

Desde la plataforma piden a la edil que se haga una clara distinción entre la actividad de los cebadores, aquellos que proporcionan a los animales callejeros restos y desperdicios de comida, con su función financiada por el propio ayuntamiento. «En la ordenanza municipal de convivencia ciudadana pone que está prohibido arrojar desperdicios o alimentos perecederos para alimentar a palomas y gatos callejeros salvo en un caso: cuando se les facilita alimento específico para ellos». Y eso es lo que ellos hacen. Con presupuesto municipal y en colaboración con la nueva gestión del albergue de Oviedo, «llevamos el control de colonias de gatos callejeros y los esterilizamos» cuenta Suárez. En el Ayuntamiento de Oviedo se encuentran registradas actualmente 80 colonias, la mayoría permanecen controladas. «Si el ayuntamiento está empleando dinero de todos para la esterilización de las hembras que digan ahora que se va a hacer más restrictiva la ordenanza y que se va a multar a las personas que estamos alimentando a los gatos y tener a la policía encima no es justo. Deberían tener otras cosas mejores que hacer», cuenta.

Denuncia también que «esta información a las cuidadoras de colonias, a las que se nos llama cebadoras, nos hace mucho daño porque hay ciudadanos que lo utilizan para estar llamando a la policía continuamente». «Nos resulta despectivo porque gastamos nuestro tiempo, dinero y esfuerzo en lo que tendría que ser responsabilidad de las administraciones públicas», denuncia. Movidos por este descontento la plataforma ya se está movilizando y buscando soluciones. «He pedido una reunión con el tripartito para abordar el tema de las multas», concluye.