Así se defienden los dos médicos juzgados por una muerte por gripe A

Los facultativos sostienen que el fallecido murió por otra bacteria que adquirió en el HUCA

Juzgados de Oviedo
Juzgados de Oviedo

Redacción

Los médicos J.A.C. y E.N.B., acusados de homicidio imprudente por la muerte de un hombre de 36 años por gripe A en febrero de 2014, han defendido hoy en el juicio que la causa de la muerte fue otra bacteria, «acinetobacter», probablemente adquirida durante su ingreso en el HUCA, y que le provocó una neumonía que derivó en un fallo multiorgánico.

Ambos han señalado que la autopsia determinó que la causa del fallecimiento fue una bacteria que adquirió probablemente en su estancia en el hospital, y no la gripe A como sostiene la acusación particular y la Fiscalía, que pide para ambos una pena de cuatro años de cárcel y seis de inhabilitación, además de una indemnización conjunta de 100.000 euros para la madre del fallecido.

J.A.C. ha declarado que atendió a la madre del fallecido la mañana del 15 de enero por teléfono y, basándose en los síntomas descritos y en el diagnóstico realizado por la doctora que había atendido al hombre tres días antes en el mismo centro, concluyó que era un proceso gripal habitual e instó a la mujer a que continuase con el tratamiento recetado por su compañera, asegurando que era «el protocolo habitual para estos casos».

El doctor ha negado que la mujer mencionase cambios de color o desmayos en su descripción sintomática y que, al no pertenecer al grupo de población de riesgo, decidió no derivarle a un centro hospitalario para realizarle pruebas, ya que «no se puede radiar a todo el mundo», y ha hecho hincapié en que el tratamiento inicial para cualquier tipo de gripe es «el mismo».

Durante su declaración, ha explicado que su enfermedad era un proceso vírico, que hubiera seguido su mismo desarrollo independientemente del ingreso hospitalario, y que si hubiese acudido al hospital por cualquier otro motivo se habría contagiado de esa misma bacteria que le causó la muerte.

Por su parte, E.N.B., que atendió a la madre del fallecido también por teléfono sobre las 19:00 horas del mismo día, ha negado que la mujer mencionase que su hijo tosiese sangre, que le recetase un jarabe para la tos por este motivo, y que no acudió a su casa porque «había acabado su turno».

Asimismo, ha declarado que se ofreció a visitar a su hijo a domicilio o facilitarle un taxi o una ambulancia para trasladarle al hospital, algo que la mujer declinó, y que ha respaldado una enfermera.

En este sentido, ha recordado que en el ingreso hospitalario al HUCA consta que el paciente entró «consciente, orientado y colaborador» y entre los síntomas aparecía «tos seca», que descarta la teoría de la existencia de flemas o sangre.

La madre del fallecido, F.A.B., que ha declarado detrás de un biombo y visiblemente nerviosa, ha manifestado que su hijo se trasladó a su domicilio durante su enfermedad, debido a su gravedad, y que tuvo que llevarle el día 12 de enero al centro de salud «porque no se tenía en pie», donde tuvo que desvestirle debido a su debilidad.

Sobre la atención recibida tres días más tarde por parte de los acusados, en ambas ocasiones por teléfono, ha declarado que ninguno quiso trasladarse a su domicilio para ver el estado de salud de su hijo, ni le facilitó algún medio de transporte para trasladarle al hospital, siendo la receta de un jarabe para la tos, a por el que acudió «en zapatillas» y «lloviendo a mares» por la preocupación, la única solución que le dieron.

La mujer ha subrayado que ella nunca hubiera rechazado el traslado, como ha declarado la doctora, porque su hijo estaba muy mal, y ha añadido que tuvo que llamar a su hija para llevarle al HUCA, donde no pudo ni despedirse de él, ya que fue rápidamente sedado e intubado debido a la gravedad de su estado, y falleció el 10 de febrero.

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