Urbanismo y Vectio presentan las directrices y prioridades del plan de movilidad sostenible de la ciudad. La empresa tiene siete meses para presentar sus propuestas definitivas
27 nov 2017 . Actualizado a las 15:33 h.La empresa adjudicataria del plan de movilidad urbana sostenible de Oviedo ha comenzado ya a hacer las encuestas necesarias para su puesta en marcha, y tiene siete meses para presentar al ayuntamiento sus propuestas para la ciudad. El concejal de Urbanismo, Ignacio Fernández del Páramo, ha comparecido con el socio director de la adjudicataria Vectio, Carlos Suárez, y con Itziar Buruchaga, ingeniera civil de la empresa, para dar a conocer la puesta en marcha del plan de movilidad urbana sostenible con el que el Consistorio quiere llevar a cabo una «transformación del modelo de ciudad» para ir hacia uno «más sostenible, más justo y más humano».
Entre las medidas que se contemplan, el edil ha señalado que la empresa les ha trasladado la idea de hacer un estudio de «caminos escolares seguros» y ellos abogan por hacer carriles bici y grandes ejes peatonales que sirvan para reconectar grandes zonas de la ciudad que ahora mismo están separadas, como es el caso de La Corredoria; por estudiar donde situar de manera definitiva los aparcamientos disuasorios y por analizar la transformación de la ronda sur. Fernández de Páramo ha afirmado que «Oviedo lleva veinte años de retraso con la movilidad sostenible» y ha considerado que el plan de 2012 es «insuficiente» y, además, «no se cumplieron gran parte de las medidas». El edil de Urbanismo ha indicado que la puesta en marcha del plan es «un compromiso de este equipo de gobierno para una transformación del modelo de ciudad y del modelo de movilidad por uno que fuera más justo y más humano. Son tres líneas de trabajo, a corto, medio y largo plazo. Las transformaciones a largo plazo y a nivel de ciudad exige años».
La firma
Buruchaga ha explicado que la primera fase ha comenzado con los estudios de campo y el proceso de toma de datos y por ello, el pasado miércoles comenzó una campaña de encuestas para conocer las necesidades y percepciones de los vecinos y así, poder diseñar las propuestas y soluciones. Por su parte, Suárez ha explicado que tras la toma de datos, se pasará a la fase de participación de la ciudadanía, basada en reuniones con colectivos, asociaciones y sindicatos; la fase de análisis y diagnóstico, que se hará con simulación; la selección de medidas y la presentación del plan, que llegará también con un análisis económico.
Para todo este proceso, la empresa adjudicataria tiene siete meses, ha relatado Suárez, que ha explicado que ahora mismo «no hay nada cerrado», ya que todo depende del trabajo de campo y las demandas de la ciudadanía. Suárez ha indicado que el plan «no puede demonizar» a ningún medio de transporte, pero ha apuntado que va en la línea de la peatonalización y la menor dependencia del vehículo. En este punto, ha dicho que «de forma casi homogénea», en todas las ciudades en las que han trabajado el 65 por ciento de la gente va en coche a diario cuando tan solo el 30 por ciento de ella quiere optar por este medio de transporte.
Preguntado por los plazos, Fernández de Páramo ha explicado que hay medidas que se podrán implementar en el corto plazo, pero otras se llevarán a cabo a medio y unas últimas, a largo, por lo que ha defendido que «los grandes cambios no son responsabilidad única del gobierno». El concejal ha comparado la implementación de este plan con el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), aún en fase de adjudicación a la empresa, que tiene que justificar las medidas que ha planteado.