La familia del profesor asesinado pide al juzgado que José Luis Fernández, condenado a 41 años y 6 meses, no abandone la cárcel de El Dueso, adonde ha sido trasladado
04 dic 2017 . Actualizado a las 09:25 h.La familia del profesor Isaac González, asesinado brutalmente por su exyerno, José Luis Fernández Alas, el 1 de noviembre de 2002, en el barrio de Teatinos, en Oviedo, ha solicitado al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de Santander que anule el permiso penitenciario de salida, de cuatro días de duración, que le ha autorizado para disfrutar este puente de la Inmaculada y que empezaría a contar desde este miércoles, día 6, y al que se oponen radicalmente. El interno, que cumple una condena de 41 años y medio, fue trasladado el pasado verano desde el Centro Penitenciario de Asturias hasta la cárcel de El Dueso, en Cantabria.
«Vulneran sus derechos como víctimas»
José Luis Fernández fue condenado por el delito de asesinato consumado, un delito de allanamiento de morada y cinco detenciones ilegales por mantener retenidos, nada más cometer el crimen, en su domicilio, durante varias horas, mientras exhibía el arma homicida, a su exmujer, sus dos hijos, su exsuegra y la madre de esta última. Pese a la gravedad de los delitos perpetrados, disfrutó de un primer permiso de salida en Asturias y se paralizó su segundo permiso ante la oposición mostrada por la familia de la víctima. Sin embargo, el pasado verano, fue trasladado a la prisión de El Dueso donde, apenas un mes y medio después de su llegada, obtuvo un nuevo permiso de salida, el 23 de agosto pasado, del que no se informó a la familia de la víctima, lo que les ha provocado un gran malestar «por la vulneración flagrante de sus derechos, tanto a nivel administrativo, como a nivel judicial», al ir contra las normas contempladas en el Estatuto de las víctimas del delito, según reconoce su letrado, Alejandro Riera Fernández.
«En este momento, conceder un permiso de salida al condenado traería consigo un riesgo innecesario para las víctimas, habida cuenta de la inquina que está demostrando hacía ellos, de lo que son fiel ejemplo sus intentos de conseguir que se declare extinguida la pena de prohibición de aproximación y, tras no lograrlo, que la distancia a la que no pudiera acercarse fuera lo más pequeña posible», señala el abogado en el escrito dirigido, en nombre de sus representados, al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de Santander.
El temor a la reincidencia
Los familiares del profesor Isaac González sienten un «profundo temor» a que este permiso se materialice y puedan sufrir «una nueva y brutal agresión como la ya padecida» ante la falta de arrepentimiento de José Luis Fernández, la enfermedad mental que alegó, con posterioridad al asesinato, y que sirvió de base para que el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) le concediera una prestación por incapacidad permanente absoluta así como sus intentos para rebajar el pago de los 338.000 euros que debe abonar en concepto de responsabilidad civil y para reducir la distancia de prohibición de acercarse a su antigua familia política de 500 metros a 200 metros que le impuso el tribunal de la Audiencia Provincial de Oviedo que le condenó.
La batalla legal contra la familia política
Además, ha planteado una batalla legal para no ser privado de la patria potestad de sus hijos y a que se le concedieran visitas, lo que originó un mayor sufrimiento a las víctimas, que «se vieron involucrados en un procedimiento judicial civil, contencioso, totalmente injustificado» y que se prolongó durante meses al apelar la resolución de primera instancia.
El hecho de que José Luis Fernández pretendiera la declaración de extinción de la prohibición de acercarse a las víctimas es, a juicio de los familiares de Isaac González, «su evidente voluntad de acercarse a los afectados, para llevar a cabo lo que en su día no llegó a ejecutar, cuando los tenía retenidos, en contra de su voluntad, en la vivienda familiar a la que accedió tras perpetrar el asesinato. Si no fuera ello así, es evidente que no se habría planteado incidente alguno sobre la prohibición impuesta».
Un permiso para ir a un piso tutelado
El letrado solicita que se ponga en conocimiento del fiscal la presentación de su escrito y que se libre exhorto al juzgado de Vigilancia Penitenciaria de Oviedo, para que se recabe testimonio expedido por la letrado de la Administración de Justicia del Juzgado, de la totalidad del expediente, posibles recursos y resoluciones recaídas, habida cuenta en el mismo obra un informe del equipo psicosocial de primeros de este año 2017, «de interés para adverar todo lo que se dice en este escrito, y del que trajo causa, a mayor abundamiento, la denegación de permiso de salida para el penado».
El Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de Santander debe resolver ahora si mantiene la autorización del permiso de salida para que José Luis Fernández pueda disfrutar sus cuatro días fuera de la prisión en un piso tutelado por la asociación Nueva Vida, en Cantabria. La condena, de 41 años y medio, impuesta por el tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia de Oviedo, fue confirmada por los magistrados de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, a excepción de la inhabilitación para el ejercicio de la patria potestad de sus hijos menores. José Luis Fernández Alas lleva cumplidos un total de 15 años de cárcel.