Una segunda vida para Nicolás

Claudia Granda REDACCIÓN

OVIEDO

El perro, con claros síntomas de desnutrición
El perro, con claros síntomas de desnutrición

El perro apaleado en La Manjoya sobrevive, para sorpresa de los trabajadores del albergue. Su pronóstico continúa pendiente de evolución

23 dic 2017 . Actualizado a las 08:30 h.

Los trabajadores del albergue municipal de Oviedo no se explican cómo Nicolás --nombre que le han puesto al perro apaleado ayer en La Manjoya-- puede seguir vivo. Ayer al mediodía la Policía Local les avisaba del abandono del animal en un contenedor. Un perro pastor que carecía de microchip que identificase a su dueño. El animal fue descubierto por un vecino que fue a tirar la basura y estaba, brutalmente apaleado, dentro de una bolsa de basura. Actualmente permanece hospitalizado y su pronóstico, por ahora, está pendiente de evolución. Todavía no han encontrado al autor de los hechos.

El perro ingresó semiconsciente y con un grave traumatismo en la sien derecha. Según el informe veterinario tras la primera noche en observación, el golpe de la cabeza afecta también al ojo, que presenta una acusada inflamación y una contracción y asimetría permanente de las pupilas. Pero ese no era el único golpe. Ambos ojos presentan traumatismos, hemorragias y tercer párpado.

Además, cuando lo recogieron, el animal sangraba por la boca así como por los orificios nasales y presentaba diversas heridas en la piel. Se encontraba también en estado de hipotermia, con una delgadez extrema y una deshidratación severa, para lo que necesitaron 2,5 litros de suero. Las radiografías realizadas muestran los arcos cigomáticos --porción de cráneo que contiene los ojos-- totalmente fracturados. Su pronóstico, por ahora, está pendiente de evolución.

Radiografía del perro aparecido en el contenedor de La Manjoya
Radiografía del perro aparecido en el contenedor de La Manjoya

El nuevo nombre del perro no es casualidad. En el albergue de animales de Oviedo, a todos los animales se les otorga un nombre de persona. Después de todo lo ocurrido y después de haber sobrevivido a tal paliza, le han bautizado con el nombre de Nicolás, en honor a Santa Claus. Qué mejor nombre para la nueva vida del animal que éste, en tan señaladas fechas.