El ayuntamiento enviará un millar de cartas para reclamar los permisos de las comunidades de vecinos. El consistorio ya ha solicitado la colaboración de la Iglesia
26 dic 2017 . Actualizado a las 14:15 h.El Ayuntamiento de Oviedo ha puesto en marcha el plan para la eliminación de pintadas en las fachadas del casco antiguo, que tendrá un coste máximo de 60.000 euros. El concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, Ignacio Fernández del Páramo, ha explicado que, a partir de mañana, se enviarán cerca de un millar de cartas a los distintos propietarios y presidentes de comunidad de inmuebles de la zona, donde a partir del mes de febrero se llevarán a cabo las tareas de limpieza. Además, el ayuntamiento convocará a los vecinos a una reunión el 10 de enero, en la que se explicará en qué va a consistir el plan, que en esta ocasión se limitará al casco antiguo y una parte de Foncalada, pero que en un futuro se extenderá a otras zonas de la ciudad como Ventanielles o Ciudad Naranco.
El ayuntamiento quiere que los «zafarranchos de limpieza» se puedan llevar a cabo en todas las zonas de la ciudad cuando se produzcan los «actos vandálicos» y no cada cinco o seis años, para lo que modificará el contrato en vigor. No obstante, las zonas más afectadas en esta ocasión son aquellas con actividad nocturna, como la calle Mon y la calle Oscura. Con la solicitud de los permisos, el consistorio espera que los trabajos de limpieza comiencen en febrero y el plazo de ejecución no será superior a dos meses.
Para acelerar los trámites, el ayuntamiento ya ha mantenido contactos informales con propietarios de la zona o instituciones como la Iglesia, que no han puesto «ningún tipo de problema» y han mostrado su colaboración. En el caso de no conseguir los permisos de los propietarios, iniciará, en una segunda fase, el procedimiento de ejecuciones subsidiariarias, que considera «injusto» y que, además, es «mucho más largo» y «costoso» para el dueño del inmueble, ya que correría con los gastos de limpieza. Como medida disuasoria a las pintadas se plantea guardar una pequeña partida para actuar de forma inmediata en el caso de que se vuelva a ensuciar una fachada que ya haya sido limpiada.
Sin embargo, el edil ha indicado que las actuaciones preventivas tienen que ver con el modelo de situación el caso histórico, donde hay menos vigilancia por parte de los vecinos por ser «una zona de la ciudad abandonada». Junto a esta medida, el ayuntamiento va a llevar a cabo un Plan de Rehabilitación del Casco Histórico, que se sacará a licitación y se iniciará en 2018. Contemplará medidas como la catalogación de los elementos de casco histórico, y actuaciones de rehabilitación y determinará, por ejemplo, el número de comercios que tiene que haber en cada calle.
Ahora está casi terminado el pliego de licitación y el Principado tiene que determinar cuál es el ámbito que va a afectar a cada ámbito de protección, por lo que una vez que el Consistorio lo sepa, lanzará el plan. Preguntado por si afectará la prórroga presupuestaria del Principado, el edil ha dicho que no porque los fondos para la rehabilitación provienen en su mayoría del Estado, por lo que lo que preocupa es el «inmovilismo estatal».