Oviedo prepara el destierro del coche

Los proyectos anunciados este año por la concejalía de Urbanismo diseñan una ciudad con menos vehículos de motor, más espacios verdes, rehabilitación de zonas degradadas y un concepto urbano para vivir y pasear a escala humana

.Una vista general de Oviedo
Una vista general de Oviedo

Redacción

De la concejalía de Urbanismo de Oviedo han salido en los últimos meses media docena de proyectos que, si llegan a buen término, cambiarán la cara de la ciudad y el modo en que los vecinos pueden disfrutarla. Las ideas del gobierno tripartito pasan mejorar la trabazón con los concejos vecinos, recuperar los espacios que cambiarán de uso, dar solución a los problemas de tráfico para entrar y salir en los barrios del norte de la ciudad y reducir el peso del automóvil en los modos de desplazamiento por el centro. A solo año y medio del final del mandato de la corporación actual, algunos de esos planes parecen demasiado ambiciosos para estar en marcha antes de las próximas elecciones municipales, pero el concejal Ignacio Fernández del Páramo se muestra confiado en conseguir avances y dejarlo todo encarrilado. De su éxito depende que se recuerden los cuatro años de gobierno conjunto de Somos Oviedo, PSOE e IU solo como un desmontaje de la estructura institucional de las dos décadas de gabinismo o también como un momento de cambio y diseño de una ciudad para el siglo XXI.

El centro de esa constelación de proyectos, tanto por la relevancia que desde el principio le ha atribuido el equipo de gobierno como por su ambición de rediseñar la entrada en la ciudad de la autopista Y, la principal arteria del centro de Asturias, es el nuevo bulevar de Santuyano. Una vez asegurada la financiación europea para las obras que implicará, Urbanismo presentó en noviembre el estudio elegido para que la desangelada autovía actual se transforme en un espacio urbano, vivible y verde, con abundancia de árboles y un lago artificial y dos carriles de acceso al centro y dos de salida para el tráfico que llegue desde el área central de la región.

Ese plan, con ser el más importante, no es el único. A Fernández del Páramo y a su equipo no les gusta el aislamiento del entorno decidido por los equipos urbanísticos de Gabino de Lorenzo. Este año se ha puesto en marcha una senda ciclista y peatonal que permite llegar hasta Lugones, ya en Siero, desde el centro de Oviedo. Y en el verano se firmó un convenio con el vecino Ayuntamiento de Las Regueras, cuyos recursos propios, por sí solos, no podrían pagar una transformación de ese calibre, para comenzar los estudios necesarios para convertir los meandros del río Nora, que marcan el límite entre los dos municipios, en una especie de parque periurbano con embarcaderos, sendas para bicis y peatones y señalización de los elementos que recuerdan que, durante la guerra civil, se combatió en posiciones situadas en esos terrenos.

De esa manera, Lugones y Las Regueras se convertirían en dos polos del anillo ciclista que Urbanismo sueña para la ciudad con la vista puesta en el modelo de Vitoria. Para las afueras, también se ha presentado la idea de una carretera de circunvalación que aleje el tráfico de los monumentos prerrománicos del Naranco, lo que contribuiría tanto a su conservación como a ganar espacio para crear un gran parque en la zona. Otra gran liberación de terrenos pendiente es la del antiguo Hospital Central. Ahí la iniciativa corresponde al Gobierno regional, pero en la ciudad ha sentado bien el fallo del concurso internacional de ideas, que propone levantar en esas parcelas un nuevo campus universitario, una extensa zona verde y equipamientos públicos y privados. Algo similar gustaría también para la antigua fábrica de armas de La Vega, pero las negociaciones con el Ministerio de Defensa, propietario de la parcela, no han llegado aún a su conclusión.

Urbanismo también se ha decantado este año por recuperar la idea de la ronda norte para dar  otro acceso a los barrios del norte de la ciudad. Incluye un túnel bajo el Naranco, aunque su escala es mucho más limitada que la propuesta en el polémico diseño defendido por el Ministerio de Fomento en los años 90. Y la idea de desterrar el coche del centro está presente en las intenciones para cambiar el aspecto de la ronda sur alrededor de la rotonda de Fozaneldi, estudiar cómo conseguir que el Campo San Francisco deje de ser una isla verde en un mar de asfalto y cemento y diseñar carriles bici para el casco antiguo. El único avance para el automóvil es el cierre con la Consejería de Infraestructuras del calendario para inaugurar el acceso directo al nuevo HUCA desde la autovía AS-II. A mediados de año se anunció la primavera del 2019 como fecha límite. Justo a tiempo para las elecciones municipales y autonómicas de mayo de ese año.

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