Al paraíso en bus urbano

Jesús Collado REDACCIÓN

OVIEDO

Cascada de Guanga
Cascada de Guanga

Situadas a menos de 15 kilómetros del centro, las cascadas del Guanga permiten una excursión agradable en una mañana o una tarde. La línea L deja a los caminantes en el comienzo de la ruta

29 mar 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

De esperar el autobús en el centro de la ciudad a culminar una excursión entre cascadas y bosques de hayas, castaños y robles puede pasarse en poco más de dos horas. Oviedo, como todas las localidades de Asturias, tiene a su alrededor paisajes de ensueño y lugares poco transitados en los que resulta tentador perderse en la naturaleza. Sin salir del concejo y transportados por TUA hasta el mismo inicio de la ruta, es posible pasar una mañana o una tarde de actividad física, aire libre y contemplación de hermosos paisajes en los saltos de agua que el arroyo Guanga (a veces también recibe el nombre de Buanga) forma cerca de San Andrés de Trubia. La ruta es sencilla para los caminantes avezados a los senderos de montaña y dan más dificultosa para el resto, pero asequible para todos, siempre que se cuente con un calzado adecuado y se crucen con precaución las zonas más empinadas y resbaladizas.

La línea L del bus urbano, que hace varias paradas en el centro, alrededor del Campo San Francisco, sirve para llegar a San Andrés a todo el que no disponga de coche propio o no desee usarlo. Junto al lavadero hay espacio disponible para dejar el vehículo. Desde allí mismo empieza la ruta. Durante apenas cien metros debe seguirse la carretera que lleva a Castañeu. Después, se toma una caleya a la derecha y ya no vuelve a verse el asfalto. El sendero sube y baja entre pequeños bosquecillos, que en algunos tramos se abren y permiten echar unos vistazos emocionantes al valle del Trubia y a algunos tramos de la sierra del Aramo. Las cascadas (hay cinco, pero las fácilmente accesibles son solo dos) están aproximadamente a un kilómetro y medio de camino, aunque el terreno no es tan sencillo como una pista asfaltada y el avance puede ser lento.

El paisaje que espera a quienes decidan hacer el esfuerzo de la ascensión cambia según la época del año. En estas semanas finales del invierno y de comienzos de la primavera, las cascadas lucen en su mejor versión, cargadas de agua. La vegetación, sin embargo, aún no ha alcanzado el punto de verdor y frondosidad que presentará en la plenitud del verano. El Guanga es un paraíso variable que admite más de una visita.

Hoja de ruta

- Longitud: Aproximadamente 3,5 kilómetros y dos horas de caminata.

- Desnivel: 220 metros.

- Dificultad: Baja para los senderistas experimentados. Quienes no estén acostumbrados a los caminos de montaña, deben saber que encontrarán tramos cortos muy empinados y resbaladizos, con barro o piedras sueltas.

- Niños: Pueden acudir, pero deben estar acostumbrados a las sendas y, en algunos tramos, necesitarán vigilancia.

- Bicis: La ruta no es ciclable.