Nacen en el zoo de Oviedo dos crías de canguro

Claudia Álvarez REDACCIÓN

OVIEDO

Cría de canguro del Zoológico de Oviedo
Cría de canguro del Zoológico de Oviedo

Los ejemplares de wallabis se llevan dos meses de diferencia y todavía no tienen nombre

06 abr 2018 . Actualizado a las 12:15 h.

Dos nuevos ejemplares de canguro wllabis acaban de nacer en el Zoológico de Oviedo, en su espacio denominado Territorio Australiano. No son los primeros, hace ya diez años que comenzaron a reproducirse. Este miércoles, dos nuevas crías han querido asomarse desde el marsupio de sus madres. Aún no les han puesto nombre pero uno de ellos ya busca «curiosear» y salir por completo al exterior.

El mayor intenta ponerse de pie pero pronto vuelve con su madre ya que «es muy vulnerable. Son tan pequeñitos que todavía no superan el kilo de peso», apunta Gonzalo Rubio, el conservador del zoo. Los marsupios han nacido con dos meses de diferencia, el mayor tiene 6 meses y el pequeño 4, que solo saca cabeza y parte del cuerpo.

Según Rubio «son una especie muy singular y atractiva a la vez que educativa por su singular sistema de reproducción entre otras cosas». Su gestación dura tan solo un mes y es a partir de aquí cuando comienza la selección natural, la madre no ayuda a que lleguen al marsupio por lo que «solo el más fuerte sobrevive. Si llegan al marsupio será donde se desarrollen. Se sabe que una vez que dan a luz al feto entran en celo y el macho las cubre, dejando en estado blastocito al siguiente retoño. Entonces una vez que sale de la bolsa su hermano, la hembra lo gesta otros 30 días y vuelve a comenzar el ciclo. Es una forma de reproducción muy interesante».

Las hembras wallabi se caracterizan por tener cuatro glándulas mamarias, cada una específica para las diferentes fases del ciclo vital. Conforme van creciendo, los pequeños saben cuál es la glándula correspondiente ya que cada una tiene un tipo de leche distinta. Con el tiempo, los cuidadores del zoo les irán proporcionando otros alimentos como son heno y pienso de buena calidad. 

Estos ejemplares se caracterizan por su sociabilidad y buena convivencia en grupo, necesitan gran espacio para ejercitarse y refugio donde guarecerse de los cambios climáticos. Los Wallabis son ejemplares pacíficos, «los machos intentan mantener un harén de varias hembras, se dice que luchan como boxeadores y algo de cierto tiene. Utilizan la cola para apoyarse y para saltar, pero también para enfrentarse a rivales y así poder intentar propinar algún que otro manotazo», señala el coordinador.