Testimonios para un «día histórico» y un «punto de inflexión» en el asturianismo

N.. M. / J. C. G. OVIEDO

OVIEDO

Organizadores y políticos coinciden en señalar el hito de la marcha con mayor respaldo social e institucional de la historia de esta movilización

03 may 2018 . Actualizado a las 20:25 h.

La conciencia de lo excepcional de la cita ha sido generalizada desde el inicio de Marcha pola Oficialidá de este año. A ello aludía el diputado por Podemos Asturies Daniel Ripa ya en las primeras declaraciones de la mañana: «Es una fecha histórica donde se unen los agentes sociales para pedir algo de sentido común, que es la oficialidad, que no siga sin haber personas discriminadas en Asturias por hablar la lengua que hablan. Creo que es el momento, que no se puede esperar más», ha señalado Ripa, que confía en que esta jornada marque «un punto de inflexión» en los «años de trabajo de la sociedad civil» diciendo «basta ya a que no haya respuestas politicas a defender derechos civiles y derechos humanos para que cualquier persona pueda hablar en la lengua que quiera, tenga protección por ello». Ha recordado que el asturiano está en «una situación de peligro para pervivir» y que exige «iniciativas políticas» para evitar que «Asturias esté discriminada» respecto a comunidades como Galicia o Valencia «donde, sin ningún problema y con amplio consenso, hay protección para personas que hablan sus lenguas».

«Parece que va a ser un día histórico porque está demostrando la pluralidad con la que cuenta la oficialidad», apuntaba, por su parte Xosé Candel, portavoz de la XDLA, que aludió al futuro institucional de la demanda de oficialidad en el parlamento autonómico: «No marcamos los tiempos de la Junta General. Es algo que nos preocupa, pero no nos ocupa a nosotros. Seguimos manteniendo que ahora se puede, que es el momento, que hay 45 diputados y diputadas en la Junta General que son los responsables de hacer ese cambio y mantenemos que es posible hacerlo ahora», ha dicho Canel. A quienes se oponen a la demanda que hoy se deja oír en las calles de Oviedo les ha recordado, por el contrario que «contamos con el apoyo de la razón y de la justicia» y que por consiguiente están. en su opinión, «en contra de la justicia». «Nuestro capital es este apoyo humano, la razón y lo que tiene que ser. Es inevitable, está claro», ha concluido.

También el portavoz de IU en la Junta General, Gaspar Llamazares, aludía a la idea de un «punto de inflexión evidente» ante la movilización de este mediodía. «Todas las movilizaciones cambian algo, y esta cambiará la percepción que existe sobre la necesidad de la oficialidad», ha asegurado Llamazares, para quien la marcha «la saca del debate de expertos y las instituciones y la pone en la calle, que es la que es favorable». Ha recordado que las encuestas muestran «preocupación máxima y sensibilidad máxima» hacia la protección del asturiano, por lo que la reacción de los políticos no debe quedarse, en su opinión, en «medias tintas».

«Los políticos, fundamentalmente la Junta General, tienen que ponerse a la misma velocidad que los ciudadanos», ha instado Llamazares, con un llamamiento «urgente» a la búsqueda de «una declaración institucional mayoritaria». «Hay condiciones y dificultades también», ha admitido, no obstante, para «una imprescindible la reforma estatutaria que culmine la protección del asturiano, que es la oficialidad, que no es otra cosa que proteger al asturiano y favorecer su uso: No se pretende imponer nada ni ningún tipo de distorsión». El portavoz de la coalición de izquierdas asume que es lícito mantener otras posturas, pero no «contaminar asturias con la situación con la que se vive en Cataluña o con el independentismo» porque -ha concluido- «Asturias seguirá siendo una parte esencial de la realidad histórica y política de España».

En la misma línea se ha pronunciado el coordinador general de IU en Asturias, Ramón Argüelles, quien ha señalado que la oficialidad del asturiano «no es una lucha contra el castellano». «No tenemos ese tipo de problemas de convivencia, respetamos el castellano pero nos parece que el asturiano es un patrimonio que hay que proteger, sin enfrentar a nadie».