El tripartito pone nota a sus tres años en el gobierno

Somos, PSOE e IU reflexionan sobre las principales medidas que han tomado desde su llegada al ayuntamiento

Somos, PSOE e IU se ponen deberes para lo que queda de mandato Los socios de gobierno repasan la situación que se encontraron cuando llegaron al ayuntamiento y se marcan objetivos hasta las próximas elecciones

Redacción

El 13 de junio de 2015 ha pasado a la historia de la ciudad de Oviedo. Ese día, Somos, PSOE e IU sumaron sus votos para formar ejecutivo y consiguieron echar al PP del ayuntamiento. Se ponía así fin a una etapa de gobiernos populares, aunque la gestión de Gabino de Lorenzo y Agustín Iglesias Caunedo todavía colea con sentencias como la del Calatrava y Villa Magdalena. Tres años después, los líderes de los tres partidos del equipo de gobierno hacen balance. El alcalde Wenceslao López (PSOE), la vicealcaldesa Ana Taboada (Somos) y y la portavoz de IU Cristina Pontón se muestran satisfechos con las medidas tomadas en este periodo y se marcan objetivos para lo que queda de legislatura. Reconocen discrepancias dentro del equipo de gobierno pero aseguran que no interfieren en su gestión. Además, se muestran esperanzados con las posibilidades que abre para la ciudad el relevo en La Moncloa y la llegada de un presidente del Gobierno socialista. 

-Hace tres años del pleno de investidura en el que el tripartito accedió al ayuntamiento. ¿Qué recuerdo tienen de aquel día?

-Ana Taboada (AT): Estábamos en una cafetería cerca del ayuntamiento. En la plaza había mucha gente enfadada y con muchas ganas porque estábamos viendo cómo hubo investiduras en Barcelona, Madrid. Llegaba la primavera del cambio y nos daba tristeza que aquí no pasara lo mismo. Tomamos la decisión los seis concejales y así lo planteamos. Luego se lo comentamos a los compañeros que hoy son de gobierno. El compromiso era mantener la candidatura hasta el final y así fue. Fue un pleno de vértigo, todos en tensión.

-Cristina Pontón (CP): Siempre tienes la esperanza, pero quien tenía la información de lo que iba a pasar eran ellos. Recuerdo llegar al salón de plenos. Eran candidaturas nuevas -el PSOE menos- y no sabíamos ni cómo era la organización del pleno. Todo era nuevo. La cantidad de gente que había… Pensábamos que iba a volver a salir el PP y me acuerdo que me preguntó Rivi «¿sigue todo igual, no?», entonces me pasó Ana por detrás, le pregunté «¿algún cambio?», y ella me respondió «sí, es Wenceslao». Yo me quedé paralizada. Fue sobre la marcha.

-AT: Era difícil hablar, no se podía susurrar nada porque estaban todos los medios encima.

-CP: Fue Villacampa el primero en votar. Ese fue el momento.

-Wenceslao López (WL): Los tres grupos veníamos de un proceso previo muy intenso en días anteriores. Nos reunimos varias veces y el día antes firmamos el acuerdo. La parte política estaba construida. Estábamos de acuerdo en el programa, y ese factor es importante. No llegamos allí a ver lo que pasa. Después, gracias a la generosidad de Somos e IU se rompió la situación que hubiese desembocado en un gobierno de la derecha que, a la vista de lo que hemos visto, hubiera sido terrible. Oviedo tenía muchos proyectos faraónicos que han ido explotando, en el subsuelo había mucho oculto que está reventando y se está poniendo en evidencia.

-De todas esas alfombras que han levantado de la época del PP, ¿Qué es lo que más les ha sorprendido?

-WL: Hay cosas que estaban más o menos previstas. En mi caso, aunque no estaba en un cargo público, siempre he estado preocupado por Oviedo y había cosas que se veían claras. Calatrava, el Vasco, Villa Magdalena, Asturcón, Silicon Valley, Cinturón Verde… Todo ha ido reventando.

-CP: Supongo que os pasa. ¡La rabia que da que tu grupo haya estado denunciando todo esto y ahora haya que arreglarlo!

-AT: Creo que el PP tuvo un proceso previo en el que intentó tapar un montón de cosas que luego saltaron. Es importante recalcar que hicieron todo eso con un proceso de ingeniería y desmantelamiento de lo público importante. A esto hay que sumar cosas que nos generan frustración, como el nivel de desmantelamiento que había dentro del ayuntamiento.

-CP: Antes lo denunciábamos y ahora lo sufrimos

-WL: Es un desprecio por lo público. Tanto a nivel de patrimonio material, con lo que había en el Vasco, en el Tartiere… que se ha regalado a empresas privadas. El capital del ayuntamiento se ha tirado por la ventana. Además, el patrimonio de recursos humanos también se desmanteló. Siempre digo que los recursos humanos son la mejor inversión, porque las personas llevan experiencia consigo. El conocimiento de la gestión municipal se ha perdido y entregado a empresas privas. Incluso es difícil controlar la gestión de lo que has cedido a empresas privadas por esa falta de personal. Gran parte de controversia entre los tres grupos viene por la falta de personal.

-CP: Sí, claro. Se tiene la sensación de que no hay personal y no afecta a la gente, pero no es así. Si nadie firma un papel, no se puede gestionar, y eso lo paraliza todo y afecta a la gente.

-AT: Basta comparar la situación de este ayuntamiento con otros cercanos como Coruña o Gijón. La situación es vergonzosa. Es una cosa importante, que tiene que ver con los servicios públicos. Como decía el alcalde de Medellín «para que la administración pública funcione, tiene que haber muchos ojos y pocas manos y no al revés. La estrategia del PP era dejar en manos privadas los servicios públicos bajo poco control. Queremos que se pongan los cimientos para que todo este cambio sea irreversible, necesitamos más gente dirigiendo el barco.

-WL: Tratas de buscar el camino, pero al final las únicas contrataciones que podemos hacer son temporales. A los seis meses o al año se van, por lo que resuelves el problema en parte, pero el trabajador se va y queda la frustración.

-Si tuvieran que quedarse con una sola de todas las medidas que han tomado en estos tres años, ¿cuál sería?

-WL: Hay muchas, no una sola. Creo que hay un tema importante que hay que poner en valor. Ante el nuevo escenario político, en el que el bipartidismo que se ha ido, se abre un escenario donde la ciudadanía ha decidido que haya diversidad, y eso obliga a poner en valor el diálogo. Hemos incorporado ese valor. Los tres grupos, que competimos básicamente en el mismo entorno social, hemos podido gobernar juntos. Estamos demostrando que dialogamos con todas las instituciones. Esta ciudad estaba estancada y hemos puesto en marcha muchos proyectos de futuro no para mañana, para décadas. A nivel de planificación, hay muchos proyectos que estaban estancados. El Cristo-Buenavista estaba vacío, era un desierto cuando llegamos, la Vega igual…. Pero también el Plan General de Ordenación Urbanización (PGOU), el plan de movilidad… son proyectos de futuro que ya están en marcha. Al menos a mí, personalmente un porcentaje de mi tiempo me lo lleva arreglar los entuertos que ha dejado el PP. No solo afecta el dinero, también el tiempo que dedicamos para ver cómo lo solucionamos.

-AT: Un ejemplo podría ser el área de turismo. Tenemos convenios con ayuntamientos como Avilés o Gijón para ir juntos a diferentes ferias para estar en los eventos más importantes y fomentar el turismo. Eso tiene que ver con el diálogo y trabajar en común. También con ayuntamientos más pequeños como el de Las Regueras. Remarcaría otras dos cuestiones relevantes. Una, a pesar de las vicisitudes, la vuelta a lo público de la recaudación municipal, gracias a la cual hemos ahorrado 4 millones al año. En segundo lugar, las políticas sociales, ya que hemos incrementado un 208% las becas escolares, comedor, desayunos en colegios, préstamos libros.

-CP: El seguimiento del pacto permite ver la cantidad de cosas que hemos hecho. El plan de rescate ciudadano, con Oviedo libre de desahucios, hemos puesto en marcha los distritos, que llevan años estancados. A nivel de personal se están dando pasos para que se recupere la jornada 35 horas, se firmó la RPT, se sacaron todas las plazas bloqueadas desde 2007… En cultura se sacaron muchas cosas del cogollín y se llevaron a los barrios, la zona rural.

-WL: También se está legalizando la SOF.

-AT: Se ha diversificado en cultura.

-WL: Tanto en el tipo de actividades como a nivel espacial. Otro de los entuertos es el tema de la SOF, tenía que haberse resulto en 2011, no se hizo y ahora tenemos un problema que estamos regularizando.

-¿Temen que todas estas medidas pasen desapercibidas por el hecho de que no haya grandes obras que puedan identificarse con su mandato?

-WL: Los grandes proyectos tienen un recorrido muy largo. Ponerlos en marcha es lo más difícil. Colocar un tren en la vía es muy duro, pero si lo colocas bien y lo arrancas, las estaciones pueden ser muchas y largas. Hay que iniciar el viaje. Cuando primero se inicie, primero acabará. El viaje del Cristo, la Vega, el Naranco… había que iniciarlo porque el PP no lo había hecho. Seguramente en algunos de ellos no veremos su final, ni en este mandato ni en el siguiente, ni el siguiente. Acabar alguno tardará más de 10 años. Tenemos el mérito de haber conseguido ponerlos en marcha, que no es poco.

-AT: Creo que hay otras cosas que no se han visibilizado, que estaban olvidadas, como todo lo que tiene que ver con Olloniego, el Monte Naranco o algo que es pequeño pero es muy sensible, como el albergue de animales.

-CP: En los macroproyectos, que tampoco sé si lo son, hemos hecho algo bien, la unidad institucional. Son proyectos complejos que para hacerlos bien, porque para hacerlo mal estaba el PP, va a costar. Tenemos consolidada la postura y la hoja de ruta. En el HUCA no es fácil porque hay muchas administraciones, todo el mundo tiene interés y eso hay que gestionarlo bien para que salga adelante. Ahora ya es cuestión de tiempo, porque ya está en marcha. En cuanto a la Vega, todos tenemos esperanzas de que el nuevo escenario sea incluso más amable que el anterior, que no era malo. Ahora aspiramos a más porque se abre un nuevo escenario y tal vez podamos conseguirlo un pelín antes.

También es verdad que muchas veces hablamos de cosas grandes, que es lo que transciende, pero a la gente le interesan las cosas pequeñas. Si nos aflojan la soga, nos ayudarán al día a día. Tener dinero y que las leyes de Montoro no te dejen gastarlo nos irrita. Ahora, con las grandes cosas encarriladas y el nuevo escenario, esperamos poder sacar adelante las pequeñas cosas que nos quedaban atascadas porque no podíamos gastar dinero.

-WL: En las grandes cosas como el Cristo y La Vega no es que solo hayamos encarrilado los problemas y le hayamos dado solución. Partimos de un protocolo que es la hoja de ruta donde se ve la meta, las etapas y quién debe llevar el tren en cada momento. El marco que fija las reglas para los proyectos está escrito y firmado. No es que llegue alguien e improvise, hay cuerdo entre las partes.

Además de todo esto estamos en la gestión del día a día. Cuestiones tan obvias como unas farolas que se están pudriendo y cayendo, se monta el gran lío porque queremos cambiarlas. «Se cae el gabinismo», nos dicen. El gabinismo se cae solo porque estaba podre. Es un ejemplo de cosas que se están haciendo, aunque algunas pasen desapercibidas.

-AT: En la Vega y el Huca lo más importante es que cosas que no había conseguido un gobierno del mismo signo que el del país, lo hemos conseguido nosotros. Es algo histórico y es algo que quedará. En el HUCA no era del mismo símbolo pero estaba parado y no había diálogo. Hemos dado pasos importantes y son dos ámbitos que van a suponer una trasformación de la ciudad. El bulevar será una gran transformación, nos pareceremos a grandes transformaciones como las del norte de Europa.

-En las últimas semanas han salido a la luz pública varias discrepancias entre los socios de gobierno. ¿Cómo están las relaciones entre Somos, PSOE e IU?

-AT: Los debates antes no se daban en el gobierno, ahora sí. Creo que en una sociedad democrática los debates son buenos. Somos tres fuerzas con diferentes formas de trabajar, venimos de diferentes dinámicas, y es lógico que tengamos debates. Los debates tenemos que tenerlos donde se debe, dentro del equipo de gobierno, y apostar por el espíritu de la investidura. Con generosidad y haciendo lo posible por poner a las personas en el centro. Seguiremos trabajando así.

-CP: El movimiento se demuestra andando. Habremos dado que hablar, no digo que no. Necesitamos ir aprendiendo, rodaje. Hay que ser tolerante con los que no piensan como tú. La evidencia es que tres años después, seguimos aquí. Discutimos, pero el gobierno no se rompió en ningún momento pese a los peores augurios. Estás bajo la fiscalización de mil ojos, pero tenemos que aprender.

-WL: Solo faltaba que no hubiese controversias, entonces sería que algo grave pasa. Con tres grupos diferentes, pedir que no existan diferencias… Gobernamos, nos ponemos de acuerdo en lo importante. En la familia más avenida, siempre hay discusiones y no está mal que esto ocurra. También hay controversias que no tienen mayor trascendencia para nosotros, pero a nivel mediático se pone el zoom, pero no quiere decir que lo que es noticias sea motivo de mayores problemas.

-AT: A veces se amplifica.

-WL: Al principio nos resultaba muy extraño, pero ahora estamos acostumbrados. A lo mejor tenemos que revisarlo y ver que a nivel de impacto no tiene tanto impacto, pero sí externo, y valorar esa proyección. Pero bueno, en la práctica diaria se ve la gestión que no hay impacto negativo y los tres velamos porque la controversia no tenga impacto negativo. Por eso pido tranquilidad. También hubo agoreros con el tema de recaudación y hemos recaudado más y mejor. Con el equipo de gobierno pasa un poco lo mismo.

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