El último adiós a «Triqui»

Decenas de amigos y compañeros del exsecretario general de CCOO de Asturias se despiden del dirigente durante la ceremonia celebrada en el Tanatorio de los Arenales de Oviedo

Distintas personalidades y amigos despiden a Emilio Huerta «Triqui» en una  ceremonia civil celebrada en Oviedo
Distintas personalidades y amigos despiden a Emilio Huerta «Triqui» en una ceremonia civil celebrada en Oviedo

Redacción

Decenas de amigos y compañeros del exsecretario general de CCOO de Asturias Emilio Huerta, «Triqui», han dado hoy su último adiós al histórico dirigente sindical fallecido ayer a los 73 años durante una ceremonia civil celebrada en el Tanatorio de los Arenales de Oviedo.

El exsecretario general de CCOO Antonio Gutiérrez ha acudido junto al fundador de IU y exsecretario general del PCE, Gerardo Iglesias, que ha intervenido en el homenaje junto al actual máximo responsable del sindicato en Asturias, José Manuel Zapico, que ha hecho entrega a sus familiares de una bandera de CCOO.

Junto a sus hijos y su compañera, Begoña, han estado también responsables sindicales y políticos entre los que se encontraba el secretario general de Podemos Asturies, Daniel Ripa; el exalcalde de Oviedo, Antonio Masip; la expresidenta de la Junta General, Laura González; el portavoz de IU en el parlamento asturiano, Gaspar Llamazares, y la teniente de alcalde de Oviedo, Ana Taboada.

La ceremonia se ha celebrado horas después de que el cadáver de Huerta fuera incinerado en la intimidad antes de ser trasladado a Grado, su localidad natal, donde pidió reposar junto a sus padres en una esquela que redactó tras conocer su enfermedad en la que se despedía con un «Hasta siempre. Tomad una sidras en mi recuerdo».

Casado en dos ocasiones y con dos hijos, Huerta inició su trayectoria laboral en la siderúrgica Ensidesa tras cursar estudios de maestría industrial en Avilés y, tras incorporarse a la lucha sindical en la clandestinidad, participó en 1976 en la asamblea de Barcelona de la que las entonces Comisiones Obreras salieron constituidas como sindicato.

Además de formar parte de las direcciones del sindicato en Asturias que lideraron Gerardo Iglesias y Francisco Javier Suárez, el dirigente fallecido integró el Comité Central del PCE bajo los mandatos de Santiago Carrillo, el propio Iglesias y Julio Anguita y ocupó durante menos de un año el escaño que dejó vacante en la Junta General Manuel García Fonseca en la primera legislatura autonómica.

Futbolista en su juventud, una etapa en la que compartió equipo, el Mosconia, junto al expresidente regional del PP Isidro Fernández Rozada, «Triqui» lideró desde CCOO la histórica huelga general que en octubre de 1991 paralizó Asturias para exigir inversiones en una región azotada por la reconversión simultánea de sus sectores industriales tradicionales (minería, siderurgia y naval).

Tres años después dimitió de su cargo para dar paso a Godofredo González al frente del sindicato y regresó a su puesto de trabajo en una compañía siderúrgica que se encaminaba a la privatización y de la que exhibía con orgullo la medalla de oro que le concedió por sus cuarenta años como empleado de la compañía.

Metódico y negociador, Huerta abandonó el Partido Comunista de Asturias (PCA) tras veinticuatro años de militancia por las «continuas injerencias» de la formación en Izquierda Unida. No obstante, siguió militando en una coalición para la que contribuyó a recuperar su unidad en el ámbito municipal de Oviedo tras una escisión que dejó a IU sin representación municipal entre 2007 y 2011, un periodo en el los hasta entonces ediles de la coalición asumieron esa representación tras concurrir bajo las siglas de Asciz (Asociación de ciudadanos por la izquierda).

«Triqui», desde su larga experiencia de negociaciones en el ámbito sindical, contribuyó a recomponer los desacuerdos en IU de Oviedo para que la coalición regresara como tal al ayuntamiento ovetense con una candidatura en la que ocupó el tercer puesto y que le permitió ser concejal en la oposición entre 2001 y 2015. Aunque ya no formó parte de la candidatura hace cuatro años, Huerta emplazó entonces, con su tradicional vehemencia, a los grupos de izquierda (Somos, PSOE e IU) a evitar «el canguelo» y a no dejar pasar la ocasión de desalojar del poder al PP tras 24 años ininterrumpidos de mandato. 

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