Dos premios fin de grado rechazan la invitación para asistir a la audiencia de los Reyes

OVIEDO

Los Reyes esperan para su audiencia a los ganadores del Premio Nacional de Fin de Carrera, en Oviedo, donde presiden la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias 2017
Los Reyes esperan para su audiencia a los ganadores del Premio Nacional de Fin de Carrera, en Oviedo, donde presiden la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias 2017 Chema Moya

«Los estudiantes de la Universidad de Oviedo no le debemos nada a la monarquía», aseguran los estudiantes

16 oct 2018 . Actualizado a las 17:32 h.

En los últimos años se ha convertido en algo habitual, aunque no por ello deja de ser llamativo. Dos premios fin de grado han rechazado la invitación para asistir a la audiencia de los Reyes con motivo de la entrega de los Premios Princesa. En su opinión, «los estudiantes de la Universidad de Oviedo no le debemos nada la monarquía».

Diego Fernández Fernández, premio fin de grado en Pedagogía, y Juan Martínez Hernández, premio fin de grado en Psicología, dejan claro que no tienen nada en contra de los premiados, pero sí contra todo lo que rodea a los Premios Princesa. Por ello, y como ya ha ocurrido en años anteriores «rechazamos la invitación a la recepción con los Reyes de España».

¿Qué lleva a un estudiante premiado por su excelencia académica a rechazar participar en un acto con la máxima autoridad del Estado? En primer lugar, aseguran que el evento de los Premios Princesa «es usado todos los años para hacer un lavado de cara a una institución como la monarquía que cada vez representa a menos personas, sobre todo a las generaciones más jóvenes. Los evidentes casos de corrupción, su relación con dictaduras y ventas de armas o el origen franquista de su implantación en nuestro país no hace sino negar su legitimidad». Por todo ello, «no vamos a atender una invitación de unas personas con estas características que sólo quieren hacerse una foto utilizando nuestro esfuerzo y el de nuestras familias durante años, para tapar sus vergüenzas».