«En SOS Viejo Hospital tenemos vocación de ciudad»

Claudia Granda OVIEDO

OVIEDO

Nacho González
Nacho González Iván G. Fernández

Nacio González, portavoz de la asociación vecinal, hace un repaso de la trayectoria de la plataforma dos años después de su creación

04 nov 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

En agosto de 2016 los vecinos de El Cristo y Buenavista se unen con un objetivo: la recuperación de los terrenos del viejo HUCA. Nacía la plataforma SOS Viejo Hospital. Dos años después han sido muchas las batallas que han tenido que luchar y unos cuantos proyectos hechos realidad. Aunque a día de hoy la lista de tareas pendientes sigue siendo larga para el ayuntamiento de Oviedo y el Principado. Así lo asegura el portavoz de la asociación, Nacio González, quien ensalza la voluntad vecinal y su vocación de ciudad: «No hay ninguna persona que sea más importante que el colectivo».

- La plataforma acaba de cumplir dos años. En agosto de 2016 creáis la asociación con el objetivo de recuperar los terrenos del HUCA. ¿Cómo fue el proceso de formación?

- Todos los que integramos la plataforma nos criamos en estos barrios. Estamos muy integrados en ellos y notábamos un pesimismo generalizado, pasamos de vivir en una zona conocida en toda Asturias a ser la zona cero de Chernóbil y así se demostró cuando lo utilizaron como plató en una serie con esa ambientación. Lo que queríamos era recuperar los terrenos del antiguo hospital y definir el modelo de ciudad que queríamos y para eso necesitábamos romper con el pesimismo y la impotencia. A partir de ahí echamos a andar, viendo que ni el ayuntamiento ni el Principado trabajaban en un plan B para la zona.

- ¿Cuáles fueron los primeros pasos de la plataforma?

Nos marcamos 3 objetivos claros: Tolerancia cero con la especulación, ya que todos sabemos lo que significó aquí el Calatrava. En segundo lugar, teníamos muy claro que el futuro de los terrenos del HUCA tenían que ser el resultado de un proceso participativo, algo que se consiguió. Por último, nos planteamos el objetivo de darle un uso provisional a esos terrenos. Y en ello estamos.

- En tan solo cinco meses consiguen que se inaugure la primera fase del parque del Truébano en la zona del antiguo helipuerto.

Desde el primer momento pedimos reuniones con todos los partidos del ayuntamiento y del arco parlamentario del Principado. Pedimos echar adelante el proyecto del parque del Truébano. Su primera fase no fue una gran inversión, pero pasó de ser una zona abandonada a una de parque. A los dos meses de nacer presentamos un dossier donde exponíamos nuestras propuestas siendo coherentes con lo que pedíamos y pretendiendo que sirviesen de base para quien viniese detrás. Ahora muchas de ellas están recogidas en el Hucamp. La asociación tiene la vocación de estar en la calle, de movimiento vecinal. Sabemos que si no estamos en la calle la asociación no va a obtener resultados. Hay un antes y un después que se puede ver, hay un efecto acción reacción.  

- Y este septiembre se inauguró la segunda fase del parque del Truébano con un concepto que integra a todas las generaciones.

- Se retrasó dos meses, pero lo conseguimos. Consta de una zona marcada para caminar o correr, los columpios, aparatos de gerontogimnasia y ampliación del mobiliario urbano. Nosotros siempre dijimos que tiene que haber una integración. Las personas mayores siempre nos dicen que les da vida ver a críos pequeños y nosotros creemos que ellos tienen mucho que aprender de los mayores.

- Aún queda una tercera fase.

- Estará acabada a principios de año y contará con un anfiteatro para más de 100 personas, se atecharán los bancos de la entrada, se tirarán las vallas que separan la calle Julián Clavería del parque y, por último, se instalará una zona vallada para perros. Nosotros creemos en la convivencia, tiene que haber un sitio para todo el mundo. Además, conseguimos una zona para huertos urbanos, la habilitación de plazas de aparcamiento y la apertura e iluminación de la calle Doctor Amalio Telenti.

- De todos sus objetivos principales hay un hueso duro de roer: el centro social. Dos años más tarde los mayores de vuestros barrios siguen reuniéndose en la parada del autobús. Donde llegasteis a hacer un Amagüestu reivindicativo.

- Nosotros pensamos, «¿dónde celebra la gente el Amagüestu? En el centro social. Pues nosotros lo haremos en la parada del autobús porque ese es nuestro centro social». Es indigno, pero no por las personas que van, sino por no tenerlo. Nosotros pusimos voz a una demanda y a una injusticia histórica. La gente de nuestros barrios tiene las mismas obligaciones que el resto, ¿por qué no tienen los mismos derechos? Ahora el tripartito se ha comprometido a que lo tendremos este invierno.  No es un capricho nuestro. Hay cosas que son innegociables, le prometimos a nuestra gente que tendríamos un centro social y no vamos a parar hasta conseguirlo. No pueden seguir pasando los inviernos a la intemperie o sin salir de casa.

- Hacen un Amagüestu en una para de autobús, recrean un centro social frente al Ayuntamiento e incluso, envían a los Reyes Magos a llevarles carbón a Javier Fernández en una ocasión y al tripartito en otra. ¿Es plato de buen gusto llegar a estos extremos?

- Para nosotros la movilización no es un fin en sí mismo, es un medio para conseguir cosas. Lo ideal seria sentarse en una mesa, plantear lo que es justo y que se haga. Cuando las ideas que son de sentido común no tienen la respuesta necesaria presionamos por otros medios. Y después de cada acción los vecinos nos felicitan, se sienten identificados con lo hacemos. Y muchas de las veces son los propios vecinos los que nos dan ideas y aportan demandas.

- ¿Cuáles cree que son las características que tiene que tener una plataforma para conseguir el pleno bienestar de sus vecinos?

- Están viviéndose tiempos nuevos. Todo va fluyendo y lo nuevo con el tiempo acaba convirtiéndose en viejo. Nosotros sabíamos que se vivían tiempos nuevos, que necesitábamos una organización vecinal que no tuviera nada que ver con algunos modelos del pasado, con un cierto tipo de aristocracia vecinal. Se necesitan movimientos pegados a la calle, que la conozcan y que dejen de hablar de sus problemas para tratar de buscar soluciones a los de la gente. En eso se basa el éxito de la plataforma, que solo se lo da el reconocimiento de sus vecinos. La organización no es un referente en la ciudad porque nosotros lo digamos, sino por lo que dicen los demás. SOS Viejo Hospital está asentada en el tejido del barrio, por eso cuando nosotros tenemos cualquier tipo de acción la gente responde.

- ¿Se esperaban ese respaldo?

- Sí. Porque nosotros miramos a la cara a la gente y la gente sabe que no los vamos a engañar. Tenemos un pacto con nuestros vecinos y saben que no los vamos a fallar. No pasamos por ahí a soltar discursos, formamos parte del barrio. Y si tú no fallas a la gente sabes que ellos no te fallarán a ti, por eso no nos sorprendimos.

- ¿Cómo valoraría su relación con el Ayuntamiento y el Principado?

- Con el Principado notamos un cambio de actitud, aunque eso no quita que le sigamos exigiendo ambición y voluntad política, la cual se demuestra con dinero e inversión. Lo que le pedimos a Lastra para comenzar a recuperarnos es que empiecen a tirar los edificios abandonados. No es fácil porque hay que cumplir una serie de requisitos pero generará optimismo en el barrio. Con el ayuntamiento fue curioso. Hubo un primer momento en el que a la oposición no le gustaba nuestra existencia. Pero la ciudad tiene que avanzar y tampoco puede quedarse en la autocomplacencia del presente, algo que a ellos no les gusta. Se nos acusó de pedir lo imposible y ahora son esos mismos los que ahora callan al ver que lo conseguimos. La plataforma es la expresión de la ciudad, hay gente de todos os partidos políticos y eso a nosotros no nos genera ninguna contradicción. Hubo momentos que por intereses partidistas se nos acusó, pero acabamos demostrando que somos gente de palabra. Presionamos al que toque en cada momento. Hay un dicho que dice «Amiguinos sí, pero la xatina por lo que vale». En mayo habrá elecciones y no sabemos quien estará en el ayuntamiento. Pero nosotros sabemos donde va a estar la plataforma, porque la gente sigue queriendo que la asociación exista. Tú sólo pervives si tienes el apoyo de la gente.

- ¿Cómo ven su barrio dentro del conjunto de la ciudad?

- Nosotros no queremos ser más que ningún otro barrio, no competimos con el resto de barrios. Es más, vamos a apoyar al resto de barrios en sus reivindicaciones. Simplemente pedimos los derechos que nos faltan. Construimos cooperando. Tenemos vocación de ciudad. Los problemas de los barrios son problemas de toda la ciudad. Algo que me gusta transmitir es que llegamos aquí porque tenemos apoyo y nos acordamos de quien nos apoya. Por eso nosotros en nuestros aniversarios celebramos el Truébano Solidario con los niños saharauis para honrar a estos críos y a las familias que los acogen que son admirables y el espejo en el que nos miramos. El día que no sepamos de dónde venimos, a donde vamos y nos creamos lo que no somos lo mejor que nos puede pasar es que vengan otros y nos quiten del medio. Los proyectos sociales han de ser colectivos, no pueden girar alrededor de una sola persona. No hay ninguna persona que sea más importante que el colectivo.

- ¿Cuáles son los próximos objetivos de SOS Viejo Hospital?

- El primer objetivo de la asociación es cambiar Oviedo recuperando los terrenos del Antiguo HUCA, conseguir el centro social, ver finalizada la tercera fase del Truébano y ganar en seguridad con el acondicionamiento de la calle Rodríguez Vigil. ¿Qué se necesita urgentemente? Aprobar el plan de El Cristo-Buenavista, invertir en la zona derribando edificios y dar uso a edificios que se puedan conservar. Una de nuestras propuestas es habilitar los edificios que se puedan conservar. Apostamos por el derecho a la vivienda y nos parece un error la idea de crear un macrocampus, sino que deberíamos integrar la Universidad en la ciudad. Tampoco hay residencias de estudiantes y para personas mayores. La plaza de toros es otra cuestión. No tenemos un lugar habilitado para dar grandes conciertos y este podría ser el lugar adecuado. El barrio tampoco dispone de una biblioteca pública. Al Principado le falta planificación. Nosotros defendemos que como modelo se pudiera cocinar la comida aquí. Había una infraestructura donde se cocinaba comida para todo el HUCA y se desmanteló para vender la chatarra. ¿Por qué no se utilizó para, de alguna manera, abastecer desde aquí a los comedores? Tenemos muchas propuestas y aún queda mucho por lo que trabajar.