El éxito del curso que forma ciudadanos críticos

El Aula de Extensión en Educación para la Participación forma a más de 150 alumnos en tres años

Alumnos del Aula de Extensión sobre la educación para la participación
Alumnos del Aula de Extensión sobre la educación para la participación

Oviedo

La sociedad española ha cambiado radicalmente en los últimos años. Los ciudadanos cada vez son más críticos con sus dirigentes, debido principalmente al hartazgo por la corrupción, la irrupción de nuevos partidos políticos y colectivos sociales y el altavoz que suponen las redes sociales. Consciente de este nuevo escenario, la Universidad de Oviedo, en colaboración con el ayuntamiento, ha puesto marcha un Aula de Extensión en Educación para la Participación. En los tres años que se ha celebrado se han formado más de 150 alumnos y, según los organizadores, la iniciativa ha sido todo un éxito.

Candela Guerrero, la coordinadora del Aula por parte del ayuntamiento, considera que se han cumplido los objetivos con los que nació la iniciativa. La intención de los responsables es aumentar la conciencia social de la ciudadanía, y consideran que lo han conseguido. «Ha sido una experiencia positiva», explica Guerrero, quien recuerda que «el Aula se creó para crear un espacio en el que hablar y conocer experiencias de participación». Por parte de la Universidad de Oviedo también fueron coordinadores primero Alejandro Rodríguez y luego Aquelina Fueyo. En el ámbito municipal, la actividad depende del área de Participación Ciudadana que dirige la vicealcaldesa Ana Taboada.

La responsable del Aula lamenta que en Asturias existen pocos espacios en los que se tratan estos temas. En su opinión, el término participación es «muy abstracto, todo el mundo habla de ello y cada uno tiene una conceptualización diferente». Por ello, considera fundamental este tipo de alternativas para «darle vueltas a todas las propuestas que hay para crear procesos participativos y mejorar la democracia».

El éxito del aula queda avalado por el interés que ha suscitado entre los alumnos. En los tres cursos «las plazas se cubrieron muy rápido», señala Guerrero. Pero, además, destaca que no ha sido solo un éxito cuantitativo, si no que «también lo ha sido por la diversidad del alumnado. Eran de la Universidad, pero muchos están vinculados con colectivos sociales de la ciudad». «Creo que en Oviedo hace falta cultura participativa, hay gente trabajando hace años pero hay que darle herramientas para ello», asevera.

Los ponentes que participaron en el aula son referentes en todos los campos. Además, Guerrero afirma que «se dio una imagen muy diversa, desde el ámbito más jurídico e institucional hasta las experiencias más concretas». Según sostiene, eso es precisamente lo que más han destacado los alumnos, «la combinación de los conocimientos más académicos con la experiencia del día a día. Los alumnos han conocido qué está pasando en los barrios con las organizaciones, qué nuevas vías de participación se proponen».

Cada vez más críticos

Guerrero confirma que, aunque hay mucho desconocimiento sobre el término, «cada vez hay más discursos generales, especialmente los que tienen que ver con la transparencia, que son conceptos que se empiezan a asumir. En cuestiones de democracia se ha dado un salto grande en los últimos años, ahora están los conceptos más claros».

En cuanto a las actividades que han desarrollado en el aula, los alumnos han aprendido a generar procesos de empoderamiento, conceptos sobre la educación emocional o los grupos inteligentes. A todo ello se ha añadido el análisis de experiencias concretas de la realidad asturiana y conceptos de economía social o dinámicas colaborativas. 

Uno de los puntos fuertes del Aula ha sido, según Guerrero, la realización de «muchos talleres». «A participar se aprende participando» señala, antes de añadir que «hay que desarrollar las herramientas, no solo en el marco teórico, también con ejercicios prácticos». La responsable asegura que, una vez finalizado el aula, los alumnos tenían «muchas ganas de hacer, de vincularse a proyectos, de mejorar la ciudad, y eso es algo muy importante».

¿Una cuarta edición?

El acuerdo para la celebración del curso se renueva anualmente. Este curso escolar ya está cubierto porque es cuatrimestral, y para el que viene tienen que negociar. Está todo abierto, aunque Guerrero sostiene que el alumnado espera que haya acuerdo para un nuevo curso. «Es un proyecto interesante con recorrido», concluye.

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