Una renovación para crear empleo

Patrimonio propone entre los futuros usos del complejo de La Vega honrar su condición histórica de motor del empleo en la ciudad sin descuidar su uso como polo para un complejo cultural

Vista de los chalets de la Fábrica de Armas
Vista de los chalets de la Fábrica de Armas

Vienen meses de debates y negociaciones sobre los usos de la Fábrica de Armas. En cuanto los técnicos municipales y del Ministerio de Defensa completen su trabajo y la entrega a Oviedo de los terrenos de La Vega se haga realidad comenzará sobre el terreno una larga tarea de rehabilitación y recuperación de sus diversos espacios y, en las salas de reuniones, los debates, las propuestas y los encuentros para determinar qué uso se les da. El complejo es tan grande que esa pregunta admite respuestas múltiples, pero hay una que no debe faltar, a juicio de la concejala de Patrimonio, Cristina Pontón (IU): debe ser un polo generador de empleo como lo fue durante toda su vida activa como factoría.

Es una vuelta a los orígenes, defiende Pontón. «La Vega fue la semilla de la expansión de la ciudad. Oviedo crecía en una época en la que había trabajo. Eso debemos recuperarlo, no vamos a ser solo y exclusivamente una ciudad volcada hacia los servicios. Creo que estaría bien un uso industrial, aunque puesto al día. Pienso en empresas del sector biosanitario. O tecnológicas. A eso habría que darle cancha de ahora en adelante», explica.

Pontón e IU no limitan, sin embargo, a la industria el aprovechamiento de esos terrenos. La concejala es partidaria de tomar nota de las propuestas que ya empieza a deslizar la Cámara de Comercio y la Universidad. También ve interesante que sirva de enlace con los trabajos de investigación que se llevan a cabo en el HUCA. La coalición, además, es muy consciente de su valor como espacio para actividades culturales, demostrado ya en su apertura parcial en dos ediciones de la Noche Blanca o en el homenaje al cine de Martin Scorsese que acogió en octubre.

A largo plazo

Lo que venga, en todo caso, será lento. IU no quiere aguar la ilusión por la recuperación de la fábrica que ha calado en la ciudad desde el anuncio del acuerdo político con el Ministerio de Defensa para su descalificación como terrenos militares, pero tampoco desea alentar esperanzas falsas de un desarrollo inmediato. La Vega es muy grande, consta de muchos elementos, algunos están en muy mal estado y harán falta años de esfuerzo e inversiones continuadas para volver a sacar partido de todo su potencial. En cuanto el Ayuntamiento pueda tomar posesión de los terrenos sus técnicos tendrán por delante una intensa labor de evaluación de todo lo que hay en el recinto. Algunas partes ni siquiera son visibles, cubiertas como están por maleza y vegetación. Desbrozar el camino, en este caso, será una tarea literal y no solo una imagen.

«Tocará ir nave por nave para ver lo que se puede usar y aprovechar y lo que no. De lo que no tengo dudas es de que debemos recuperarlo todo, cueste lo que cueste. Si este Ayuntamiento encontró el dinero para construir el Calatrava, cómo no va a aparecer para La Vega», indica Pontón. Esa financiación no podrá salir de la venta de alguna parte de los terrenos. El pacto con Defensa incluirá cláusulas contra la especulación del suelo. IU asume que será necesario sacar adelante un plan especial para integrar todo ese espacio recuperado y reabierto sin generar un caos urbanístico en su sutura con el resto de la ciudad.

A modo de ensayo de lo que vendrá a continuación, Defensa firmará en breve la cesión demanial de la capilla de Santa Bárbara y del claustro, las dos construcciones del complejo protegidas con la figura de bien de interés cultural (BIC). Ese tipo de cesión concederá al Ayuntamiento todo el uso de ambos espacios y plena capacidad para gestionarlos y decidir sobre ellos. Gracias a su inclusión en el listado de BIC asturianos están en buen estado y listos para ser el embrión de las visitas y las actividades que inauguren la nueva etapa en la vida de La Vega. Pero el gran cambio y el mejor aprovechamiento de la fábrica pertenecen al futuro. No es que no quepan en los escasos meses que le quedan a este mandato, sino que tampoco llegarán en el siguiente. Será un proceso de años en el que IU aboga por escuchar todas las sugerencias.

Diálogo sin pausas

La forma en que las cosas han llegado hasta este punto es un modelo para lo que falte en adelante. Pontón destaca el esfuerzo y el diálogo que han ofrecido y recibido desde 2015 tanto el ministerio como todo el actual equipo de gobierno. IU, que había hecho bandera de la recuperación de la fábrica desde la campaña, está satisfecha del «sinfín de reuniones en las que se decidió todo». Ni los cambios políticos en el Gobierno central detuvieron unas conversaciones que iban superando escollos. Lo que se planteó en principio como cesión temporal ha terminado como una reversión total al ayuntamiento.

Lo que falta por negociar es el precio. «No puede regalarnos nada. La ley lo prohíbe. Pero con el actual equipo del ministerio ha cambiado el enfoque. Habrá una contraprestación, pero ya no traen desde el principio esa actitud de definir de entrada qué es lo tuyo y qué es lo mío», añade la concejala. En su opinión, es muy factible cumplir el calendario y conseguir rematar la operación en primavera con la firma del convenio que ponga el lazo a la declaración de intenciones que ya han avanzado las dos partes. Las zonas del recinto disponibles para la apertura inmediata impiden pensar en grandes celebraciones. No hay suficiente aforo para ellas. Al menos, a los ovetenses y a los asturianos interesados por el escenario les quedará el recurso de pasear por el recinto recién liberado para calibrar por sí mismos su magnitud y sus posibilidades.

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