Una acusada reconoce que sustrajo 300 litros de combustible en el polígono del Espíritu Santo
OVIEDO
La mujer exculpa a su marido del robo, mientras que este admite que protagonizó una persecución con la Policía
13 feb 2019 . Actualizado a las 11:57 h.Una acusada ha reconocido que sustrajo 300 litros de combustible en el polígono del Espíritu Santo de Oviedo y ha exculpado a su marido del robo, mientras que éste ha admitido que protagonizó una persecución con la Policía, pero ha negado que embistiera el vehículo policial y agrediera a los agentes, como éstos sostienen.
El acusado, J.R.F., ha rechazado en el juicio celebrado en el Juzgado de lo Penal número 3 de Oviedo que, el 14 de octubre de 2018, sustrajera el gasóleo y ha asegurado que él se subió al coche posteriormente y ambos se dieron a la fuga perseguidos por un vehículo policial. J.R.F. ha declarado que se incorporaron a la carretera N-634 y ha explicado que el vehículo policial les embistió, procediendo posteriormente a su detención.
Por su parte, los agentes han señalado que recibieron un aviso del vigilante de seguridad del polígono de que se estaba produciendo el robo de combustible, y que al llegar al lugar los acusados emprendieron la fuga, iniciándose una persecución, informa EFE. Pese a la insistencia de los agentes para que detuvieran la marcha, el coche de la pareja huyó «a gran velocidad», han dicho, y no se paró ni en las señales de «stop», ni en las rotondas, pese a ser advertidos con distintivos luminosos y acústicos, hasta que llegaron hasta la glorieta de Cerdeño.
El vehículo de los acusados impactó contra el guardarraíl exterior de la rotonda y pasó por encima de una isleta y, seguidamente, un vehículo policial se colocó a la altura del coche de los acusados al tiempo que les hacía señales para que se detuvieran, momento en que el acusado le echó fuera de la calzada.
Uno de los agentes ha relatado que, tras interceptar al vehículo, el acusado le golpeó y ambos forcejearon hasta llegar a caer en el suelo, donde fue reducido. Un policía ha descrito al acusado como «una persona muy violenta, que iba además muy bebido», y ha incidido en que el coche y la ropa de los procesados tenían un olor muy fuerte a gasóleo. J.R.F. ha manifestado que no está conforme con su defensa porque no se preocupó por él en los cuatro meses que lleva en prisión y ha reiterado que «los cuatro minutos que le ha atendido en el calabozo» tampoco eran suficientes.
La Fiscalía ha calificado la versión de los acusados de «increíble» y ha mantenido que ambos acusados actuaron de común acuerdo y ha solicitado para J.R.F. 6 años, 3 meses y un día de prisión por robo con fuerza, dos delitos de atentado, un delito leve de lesiones y conducción temeraria en concurso con dos delitos contra la seguridad viaria.
De forma subsidiaria, la Fiscalía ha pedido para el acusado por alcoholemia seis meses de prisión y dos años y un mes de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores. El Ministerio Público imputa a la acusada, S.G.J., un delito de robo con fuerza y un delito de atentado y ha rebajado la pena de dos años y tres meses de prisión a un año y ocho meses.
La defensa de la acusada ha pedido por robo en grado de tentativa seis meses y por atentado otros seis meses de cárcel. La defensa del acusado ha solicitado una pena de 31 días de trabajos en beneficio de la comunidad por delito contra la seguridad vial y otros seis meses por alcoholemia.