Un paseo por el Oviedo que la piqueta se llevó por delante

La compra de la Fábrica de Gas por parte del ayuntamiento garantiza la permanencia de su patrimonio. La historia está llena de casos de construcciones simbólicas de la ciudad que fueron derribadas

Demolición del antiguo Carlos Tartiere
Demolición del antiguo Carlos Tartiere

Oviedo

El crecimiento de la ciudad y su adaptación a los nuevos tiempos se ha llevado por delante un buen puñado de símbolos de Oviedo en las últimas décadas. La capital de Asturias ha sabido adaptarse a los cambios para convertirse en una localidad moderna en la que la historia sigue siendo una parte fundamental de su conjunto. Pero para llegar a ser lo que es, ha tenido que pagar un precio que para algunos es demasiado caro. Bajo el pretexto del progreso y la liberación de espacio para seguir creciendo, la piqueta se ha llevado por delante un buen número de emblemas que en otro tiempo ocupaban un lugar destacado. El más conocido, el carbayón, pero hay muchos más ejemplos. Con la compra de la Fábrica de Gas por parte del ayuntamiento se garantiza que la ciudad no seguirá perdiendo patrimonio.

El carbayón

En el año 1879, Oviedo se quedó sin el árbol que dio el gentilicio oficioso a lo ovetenses. El carbayón, que significa roble en asturiano, estaba situado en el extremo inferior del Campo de San Francisco. Tras la construcción de la estación de tren -la actual-, se abrieron las calles Uría y Fruela, por lo que el árbol quedó prácticamente aislado e interrumpía la circulación por la calle Uría.

En la ciudad se creó un intenso debate e incluso fue necesario que los concejales votasen tres veces. Finalmente, el 2 de octubre de 1879 se hizo efectiva la tala.

Acueducto de Oviedo

El acueducto de Oviedo fue construido entre 1570 y 1599. La construcción inicial contaba con cuarenta y dos arcos, una longitud de 390 metros y una altura de 10 metros y fue construida para abastecer a la ciudad con las aguas de las fuentes de Boo y Fitoria del Monte Naranco. 

En 1915 fue demolido para facilitar el ensanche de la ciudad y su nueva organización. Del acueducto quedan sólo cinco pilares que dejaron como recuerdo y que fueron restaurados en 2006 por 48.000 euros.

Palacete de Concha Heres

Situado en la calle Toreno, el palecete fue derruido en 1978. Construido a finales del siglo XIX por el indiano Anselmo González del Valle, tenía un gran jardín con árboles y hasta un invernadero en cuyo proyecto trabajó el ingeniero francés Alexandre Gustave Eiffel. Con el paso del tiempo se había convertido en uno de símbolos de la ciudad y con el crecimiento de la ciudad, se generó un acalorado debate sobre la necesidad o no de derribarlo. Finalmente, y pese a la polémica, decidieron derruirlo.

En la finca comenzó la construcción en 1979 del actual Banco de España.

Estación del Vasco

La estación de El Vasco de Oviedo se inauguró en 1906 y tenía su entrada principal por la Calle Jovellanos. Similar a la estación Metropolitana de París, en la arquitectura de la estación del Vasco destacaba la pasarela que sobrevolaba las vías y sus carteles publicitarios en cerámica, todos ellos recuperados cuando se demolió la estación en el año 1989. 

En el solar, el ayuntamiento proyectó la construcción de un palacio de congresos, entre otros usos que acabaron en fracaso. Finalmente la corporación municipal, en el 2006, sacó a la venta la parcela que adquirió la sociedad Jovellanos XXI. En 2007, se proyecto para la parcela un uso comercial y residencial con la construcción de las llamadas Torres de Calatrava, que finalmente se desestimó por la oposición generalizada de la ciudadanía.

Ahora la promotora ultima las torres de viviendas en un espacio en el que, además, habrá un supermercado, un gimnasio y galerías de tiendas y de restauración.

Antigua Plaza del Fontán

La plaza del Fontán de Oviedo fue construida en 1792 por Francisco Pruneda sobre una laguna de aguas estancadas que la autoridades decidieron secar para impedir la propagación de infecciones. En 1981 la dirección General del Patrimonio Artístico realiza una restauración de la plaza, pero esa no mejora no sirvió para frenar el deterioro de la plaza. En 1996 se derribó totalmente la plaza, excepto la esquina en dónde se asienta la sidrería Casa Ramón (que había sido restaurada por el propietario). Tras este derribo la plaza se vuelve a construir y el 7 de mayo de 1997 es inauguradade nuevo.

Estadio Carlos Tartiere

Es el último ejemplo de la actuación de la piqueta en Oviedo. En enero de 2003, tres años después de la construcción del Nuevo Carlos Tartiere, comenzó el derribo del antiguo estadio de fútbol municipal. En la parcela se levantó uno de los edificios más polémicos de la historia de la ciudad, el Calatrava. 

El Palacio de Exposiciones y Congresos Ciudad de Oviedo quedará totalmente vacío de tiendas a finales de este mes, hecho que evidencia el fracaso. La construcción del Calatrava es uno de los últimos pufos heredados por el tripartito del anterior gobierno del PP. Una sentencia del Tribunal Supremo confirmó hace meses que el ayuntamiento tendría que pagar 20 millones de euros a Jovellanos XXI por la liquidación del contrato de explotación del Palacio de Congresos ovetense.

Valora este artículo

10 votos
Comentarios

Un paseo por el Oviedo que la piqueta se llevó por delante