oviedo

Conocí a Concha Masa en un acto en el que participé, junto a Gaspar Llamazares, en Oviedo a principios de esta década. Ella fue la presentadora y moderadora. Al acabar, y tomando unas tapas regadas con sidra, tuvimos ocasión de hablar, y ahí supe que es profesora titular de Matemáticas en la Universidad de Oviedo y había sido decana de la Facultad de Ciencias desde 2000 hasta 2008. Estos años coincidieron en parte con mi época de rector de la Universidad Complutense (2003-2011), aunque entonces no habíamos tenido ocasión de conocernos. Sí que ella conocía a profesores de Matemáticas de mi Universidad, principalmente a José Carrillo, que fue vicerrector en mi equipo (2003- 2007) y luego mi sucesor en el Rectorado de la Complutense (2011-2015).

Sintonizamos desde el primer momento, y no por ser profesores universitarios, aunque eso contribuyó en alguna medida, sino por su forma de ser, sus ideas, y su compromiso político. Nos hemos encontrado personalmente en varias ocasiones con motivo de mis viajes a Asturias y de ella a Madrid. Fue un día en Madrid en donde tuvimos ocasión de charlar largo y tendido los tres, pues ella iba con su pareja. Fue uno de esos días que se me han quedado grabados en mi memoria. Una conversación agradable sobre temas variados. De modo que esa simpatía inicial se ha ido convirtiendo en amistad, y aunque no tengamos ocasión de vernos demasiado, mantenemos contactos a través de las tecnologías de la comunicación. Cambiamos puntos de vista y coincidimos en lo fundamental. Su opinión, como persona a la que valoro, me interesa mucho.

Si se han ido forjando lazos de amistad es porque considero que Concha tiene muchas cualidades personales. Por mis contactos he sabido que es una buena profesora, cumplidora, trabajadora y con excelentes conocimientos. Unos conocimientos que sobrepasan su área de especialización y que van más allá, fruto de sus inquietudes culturales. Es además una persona honesta y consecuente con sus ideas. La honradez y la coherencia son fundamentales en política y ojalá hubiera muchos políticos como ella, mejor sin duda nos iría. Es una buena candidata que aspira a la alcaldía de Oviedo.

Siempre he pensado que era asturiana de origen, pero no, es de Burgos y fue también profesora  no numeraria en la Universidad de Cantabria, antes de recabar en Asturias, en 1991. Ella se considera asturiana por los cuatro costados, y así lo parece, por eso mi convencimiento de que lo era desde que nació. Conocedora de otras realidades, el hecho de que asuma el ser asturiana es un ejemplo de su compenetración con la cultura y costumbres de esa tierra. Su ideología de izquierdas la conduce a querer cambiar la realidad para lograr una sociedad mejor, más igualitaria y justa, y en la que no existan personas que padezcan privaciones.  

Hace 40 años, el 3 de abril de 1979, se celebraron las primeras elecciones municipales una vez restaurada la democracia. La izquierda triunfó en las principales capitales de provincias y numerosos pueblos. Aquello supuso un cambio y una mejora de las ciudades realmente impresionante. Muchas de esas transformaciones, que en principio criticaba, las asumió la derecha. Pero el hacer unas ciudades más habitables y bellas se ha visto empañado, en muchas ocasiones, por la corrupción y la especulación. Por eso son importantes estas elecciones municipales para acabar con esas lacras, evitar el encarecimiento de la vivienda, combatir contra el cambio climático y contra las grandes desigualdades. Concha Masa, por su trayectoria, es una garantía para que se avance por ese camino.

* Carlos Berzosa es Catedrático emérito de Economía Aplicada de la Universidad Complutense y ex rector de esta Universidad. Presidente de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR)

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Concha Masa, coherencia para transformar Oviedo desde la izquierda