La Ería, castiza y marchosa

OVIEDO

Video club Cambio 100 en Oviedo
Video club Cambio 100 en Oviedo Tomás Mugueta

Es uno de los barrios más tradicionales de la ciudad y sabe conservar su esencia con locales que llevan abiertos medio siglo. Aquí está el último videoclub de Oviedo, un símbolo de apego al pasado y de la necesidad de cambios ante un futuro confuso

17 jun 2019 . Actualizado a las 13:24 h.

El barrio de la Ería ha sido desde siempre uno de los más castizos de Oviedo. No le faltan ventajas. Su proximidad al Antiguo permite recorrer el trayecto con un paseo y disfrutar de la ciudad. Su diversidad de comercios de los de toda la vida hace innecesaria la presencia  de grandes marcas o de centros comerciales, aunque el cierre del Calatrava, en el contiguo distrito de Buenavista, tendrá, es de temer, un efecto tan negativo como el que en su día tuvo la clausura del antiguo hospital. Su oferta de bares con buen ambiente atrae a vecinos de otras zonas cada fin de semana a la hora del vermú. La Ería siempre ha sabido mantener esas características que lo convierten, según sus vecinos, en «el barrio ideal para vivir».

Todo tiene un precio, sin embargo. Las mismas virtudes que aprecian quienes se instalan en él hacen de este coqueto lugar un sitio más bien caro para alquilar y comprar. La afluencia de jóvenes es baja, ya que muchos de ellos no pueden permitirse mudarse a estas calles. Todo se mantiene como siempre, pero los vecinos envejecen y saben que el relevo generacional es necesario para poner en marcha nuevos negocios que, quién sabe, acaso en el futuro lleguen a cumplir 50 años como lo han hecho muchos locales de la zona.

Comercios con historia

Son muchos los comercios que han logrado resistir el paso de los años y la presión de las franquicias. La mayoría se sitúan en torno a la calle Valentín Masip, a la que los vecinos se refieren como «la pequeña calle Uría» precisamente por la gran oferta de tiendas. La mayoría, se ve con un simple paseo, cuidan sus escaparates con gran pulcritud para que sus habituales no olviden lo que es pasear por el Oviedo clásico de antaño.