El bar-café Castillo llevaba varios días cerrado por el mal estado de salud de su propietario
26 jun 2019 . Actualizado a las 11:42 h.Julio Álvarez del Castillo, reconocido y querido hostelero ovetense, falleció ayer a los 62 años. El propietario del Café-Bar Castillo deja un tremendo vacío en todos los que lo han frecuentado durante su larga trayectoria en la calle Carpio, a las puertas de la plaza del Sol.
El negocio llevaba varios días cerrado debido al estado de salud de su dueño, que no pudo recuperarse de la enfermedad que le obligó a bajar la persiana en el corazón del Antiguo. Un barrio en el que Julio Álvarez era muy querido por todos los vecinos y en el que mantenía su chigre con la misma estética que le llevó a su momento de máximo esplendor en las últimas décadas del siglo pasado.
El local acogió a una peña del Real Oviedo y es un lugar de reunión habitual en el corazón de la ciudad, donde el trato de Julio Álvarez del Castillo siempre estuvo muy valorado por quienes se acercaban a su local. Con su buen hacer y su personalidad consiguió convertir el Café Bar Castillo en una parada obligatoria para quienes frecuentan la concurrida plaza del Sol.
Tal y como figura en su esquela, el funeral de Julio Álvarez del Castillo tendrá lugar este jueves, 27 de junio, a la una de la tade, en la iglesia de Santo Domingo de Guzmán, junto al parque del Campillín.