Oviedo revoluciona los sex-shop y despide a los hombres como clientes únicos

«Cada vez más chicos compran en tiendas eróticas pensando también en sus parejas», dice Isabel Gamallo, que regenta un espacio dedicado al placer con productos para el bienestar íntimo

Isabel Gamallo en su establecimiento.
Isabel Gamallo en su establecimiento.

Oviedo

No le gustaba nada la estética de ese tipo de negocios, porque considera que espantaba a las mujeres. Y  tampoco que todo estuviese dirigido exclusivamente a los hombres. Por eso, Isabel Gamallo se decidió a poner en marcha un establecimiento con una decoración muy cuidada y que fuese más allá de la venta de artículos eróticos. Quería hacer evolucionar el modelo tradicional de sex-shop y crear un espacio de divulgación para personas interesadas en mejorar y vivir de forma saludable su sexualidad. Así fue como puso en marcha Felicty Boutique, un templo de la sensualidad dedicado al bienestar íntimo.

«Siempre he tenido el gusanillo de emprender”, cuenta Isabel Gamallo. Lamenta, sin embargo, que por distintas circunstancias fue enlazando un trabajo con otro hasta alcanzar 20 años de trayectoria en distintas empresas. «Llegó un momento en el que me dije: Ahora o nunca», cuenta la regente de Felicty Boutique, que vende artículos para bodas, despedidas y citas especiales.

Y así fue. Con el apoyo de los profesionales del Talud de La Ería, el espacio municipal de apoyo a los emprendedores de Oviedo, puso en marcha un negocio que ha ido cambiando con el tiempo. “El proyecto estaba dirigido  a mujeres con la idea de que tomaran conciencia de su sexualidad y que pudieran hacerlo en un entorno más amable que el que podemos encontrar en un sex-shop convencional”, señala esta emprendedora. Al poco tiempo, no obstante, se fue dando tiempo que a los hombres también les interesaba su tienda. Así que incorporó productos para ellos y para disfrutar en pareja.

“Cada vez más chicos se empiezan a interesar también por estos temas e incluso ya empiezan a comprar pensando también en sus parejas”, indica Isabel Gamallo. 

Charlas y divulgación

El giro vino acompañado de una intensificación de los espacios de encuentro divulgación, que son la línea a reforzar del negocio por la elevada demanda que tiene. Sobre todo por las mujeres de mediana edad que, pese a la entrada de los hombres en el modelo de negocio, son la clientela principal de Felicity Boutique. Y sus demandas se tienen muy en cuenta.

Ya se celebran en la tienda reuniones para hablar sobre el mundo de la cosmética erótica, la lencería sexy o los complementos sugerentes. Pero Isabel Gamallo quiere ir a más y prepara una serie de reuniones femeninas en su establecimiento del centro de la ciudad para socializar y profundizar en temas como “sentimientos, relaciones y parejas”. “Es algo que muchas clientas me han pedido”, destaca.

Del mismo modo, señala que sacar proyectos adelante es muy complicado debido a la elevada competencia y  las dificultades que atraviesan muchos hogares, en los que persisten los problemas económicos derivados de la última crisis. En Oviedo, además, existen dificultades  añadidas. 

“Los locales de la ciudad son caros a pesar de estar generalmente en malas condiciones, con los inconvenientes y contratiempos que esto supone”, denuncia la gerente de Felicity Boutique. Se prepara para seguir creciendo después de despedir la estética descuidada de los sex shop y renunciar a la visión tradicional de este tipo de negocios, que siempre habían tenido a los hombres como clientes preferentes. 

Comentarios

Oviedo revoluciona los sex-shop y despide a los hombres como clientes únicos