Quienes se desplazan por la Avenida Presidente Adolfo Suárez, junto al HUCA, ven cada día un coche abandonado con los cristales rotos y cubierto de pintadas
03 ago 2019 . Actualizado a las 05:00 h.La escena se repite desde hace mucho tiempo. Quienes se desplazan por la Avenida Presidente Adolfo Suárez no habrán podido evitar fijarse. Los que van hacia el hospital se lo encontrarán a la izquierda, junto a un grupo de viviendas, en un estado evidente de abandono. Se trata de un vehículo con un deterioro claro que, además, va sumando cada vez más desperfectos.
El vehículo averiado se encuentra en suelo de propiedad privada del barrio de La Corredoria, aunque muy cerca de la carretera, y su aspecto exterior denota dejadez total. No le quedan cristales sanos y tiene el interior cubierto de los restos de los ataque que sufrido en sus ventanas. Unos desperfectos a los que se suman los golpes que han dañado la carrocería. La pintura exterior también ha visto mejores días. Y no solo por lo rayadas que se encuentran todas las partes del coche.
Las pintadas que atacan buena parte de las paredes de la zona (y también del resto de la ciudad) no han esquivado esta ruina sobre ruedas y son varios los grafitis que se pueden contar en el capot. Pero la lista de desperfectos es mucho mayor: focos destrozados, neumáticos pinchados, limpiaparabrisas arrancados o espejos retrovisores desaparecidos suman una larga lista de carencias.
Como pasajero, basura
El problema con una mayor incidendia para la salubridad, no obstante, está en el interior. A modo de pasajero, además de cristales rotos provenientes de los golpes de las ventanillas, el coche cuenta con varias bolsas de basura. Entre los desechos esparcidos sobre la destrozada tapicería hay también varias piedras que, todo indica, se abrieron paso a través de vidrio. Botellas y latas sueltas completan una escena de abandono total que se repite cada día para quienes transitan por una calle que frecuentan a menudo peatones y conductores que se mueven por el entorno del hospital.