«No me veo sucesora de Lydia Valentín, soy una deportista más que trata de mejorar cada día»

La levantadora ovetense Olga García, campeona de España y de Europa, acaba de volver del Centro de Alto Rendimiento de León, donde ha estado preparando el próximo torneo continental sub 23: «El objetivo es alcanzar tres medallas»

Olga García, en el escalón del primer puesto como campeona de España
Olga García, en el escalón del primer puesto como campeona de España

Oviedo

La levantadora Olga García, que vive en Tudela Veguín, es campeona de España y de Europa. A sus 22 años se ha convertido en una de las principales promesas de la halterofilia nacional y toda una referencia en los rankings de las mejores clasificadas. Se prepara con Vladimir Cárcaba, que considera que es «la indiscutible sucesora de Lydia Valentín», una de las principales figuras de esta disciplina. La deportista ovetense, sin embargo, rechaza comparaciones y defiende las enseñanzas de su entrenador en el Club Leónidas: «En este club siempre se preocupan porque cuidemos nuestra salud y mantengamos la pasión por nuestro deporte».

-¿Cuáles son sus próximos retos?
-Estamos entrenando para el próximo Europeo sub 23. Trabajamos con calma y tranquilidad para poder llegar sin lesiones y hacerlo bien. He estado dos semanas preparándome en el Centro de Alto Rendimiento de León y el objetivo es ganar tres medallas.

-Acaba de volver, ¿qué tal la experiencia?
-Muy bien. Estuve a lo mío, muy concentrada conmigo misma. Los consejos que te dan allí vienen muy bien pero hay que estar pendiente de una misma, pensar bien lo que se busca y estar centrada.

-¿Pensó en quedarte allí?
-No, nunca quise eso. No me gusta demasiado. Prefiero estar en casa y entrenar aquí.

-¿Cómo empezó en la halterofilia?
-De niña quería hacer atletismo pero tenía que ir hasta Gijón a entrenar. Y mi hermano hacía halterofilia y me dejaron probar. No me dio tiempo a elegir si me gustaba o no porque enseguida me hicieron ficha. (Ríe). Así que fue por mi hermano que me empezó a gustar el deporte. Estuve en el San Mateo, en el Joaquín Valle y luego pasé a entrenar con Vladi en el Leónidas, en el que llevo ocho años.

-¿Se dedica por entero a la halterofilia?
-Tengo un pequeño trabajo de tatuadora. Pero estoy mucho más pendiente del deporte.

No quiero irme a un centro de alto rendimiento, prefiero estar en casa y entrenar aquí

-¿Es complicado vivir de ello?
-Es complicado. Te tienes que esforzar mucho y no te puede faltar la suerte en los campeonatos. Hay que estar muy metida. El apoyo institucional es muy limitado. Hace poco sacó el Gobierno Asturiano una subvención para mujeres deportistas y recibí algo. Pero eso es todo. Lo único que hacen desde el Ayuntamiento de Oviedo es enviarme una carta de felicitación cuando gano un campeonato.

-¿Qué le gustaría que ofreciese el gobierno local?
-Más espacios para entrenar en las mejores condiciones. No yo, todo el club.

-¿Cómo se arregla para venir a entrenar a Oviedo desde Tudela Veguín?
-Suelo venir en transporte público. Y se hace más difícil los fines de semana porque el bus pasa menos.

-¿Se ve como sucesora de Lydia Valentín?
-No me veo sucesora de nadie. Soy una deportista más que está luchando por mejorar cada día. No me veo tan grande como piensan muchos.

Entrenamientos y lesiones

-Entrena ocho horas a la semana, ¿es suficiente?
-Para mí sí. En el CAR se entrena mañana y tarde pero para mí con entre 6 y 8 horas semanales es suficiente. Tiendo lesionarme el lumbar y no puedo forzar. Cuando llegué al Leónidas estaba lesionada de casi todo, me pasé un año recuperándome. Ahora estoy bien y cada vez que noto el dolor aviso para que podamos actuar.

-¿Piensa en los Juegos Olímpicos?
-Nunca ha estado en mi mente. Ni cuando me quedé embarazada, que podía haber ido a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Es una competición más. Como un campeonato del mundo pero con más intensidad. No pienso demasiado en ello.

-¿Qué te aporta la halterofilia?
-Por un lado el apoyo económico que da las dotaciones que da cada medalla, que me viene muy bien para cuidar de mi hijo. Y por otro porque me apasiona este deporte y disfruto mucho con ello.

-¿Hasta cuándo se ve levantando barras?
-Mientras pueda, lo haré. No pienso en límites. Voy hasta donde pueda pero siempre sin riesgos y sin llegar a lesionarme.

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