Postigo Bajo 46: Okupas, incendios y conexiones de suministros ilegales

J. F. D. OVIEDO

OVIEDO

Edificio okupado en el Postigo Bajo
Edificio okupado en el Postigo Bajo

El propietario de un edificio ovetense solicita amparo al Ayuntamiento de Oviedo para resolver «la ocupación masiva» del inmueble

02 sep 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

En el edificio viven varias personas sin contrato y sin pagar por ocupar el espacio. Han llenado el inmueble de objetos, convirtiéndolo en una suerte de almacén de variedades. Y ya han sido protagonistas de varios incendios y diversos incidentes para disgusto de los vecinos de la zona. El número 46 de la calle Postigo Bajo se ha convertido en un quebradero de cabeza para su propietario, que se ha visto obligado a solicitar apoyo para resolver una situación que no deja de complicarse.

Ha presentado, de esta forma, un escrito al Ayuntamiento de Oviedo para denunciar la presencia de okupas que se han conectado por su cuenta a las redes de luz y agua. Sin ningún tipo de contrato y obviando los medios necesarios para garantizar la seguridad en las viviendas. Solicita al consistorio que tome «cuantas medidas sean necesarias para evitar la ocupación ilegal y masiva del edificio».  

En su respuesta, desde el departamento de Conservación y Policía Urbana, se manifiesta que la arquitecta municipal del servicio inspeccionó el edificio el mes de abril y que se «encuentra en unas condiciones de seguridad, salubridad y ornato aceptables para un edificio construido en el año 1967». Y también se comprueba que el negocio del bajo cuenta con licencia para desarrollar su actividad. Además, de «da cobertura a la propiedad para proceder al tapiado de las viviendas desalojadas por orden judicial».

Pese a todo, en el documento se destaca que el desalojo no compete al Ayuntamiento y recomienda al propietario interponer ante la jurisdicción ordinaria la correspondiente demanda «y será el juez el que determine lo procedente».

Incendios 

Las conexiones «ilegales y precarias» de los que existe documentación en el expediente son un problema que preocupa a los técnicos municipales, ya que podrían derivar en riesgos personales y materiales. El edificio ya ha sido escenario de varios incendios, el último el primer día de este 2019. Una jornada de año nuevo en la que los bomberos tuvieron que rescatar de las llamas a nueve personas sin que hubiese finalmente daños graves que lamentar.

El fuego, destacan el informe remitido al propietario, tiene mucho con lo que alimentarse en el número 46 de la calle Postigo Bajo debido al «almacenamiento de gran cantidad de objetos» que podrían servirle de combustible. Multitud de televisores, colchones o sofás han sido señalados como un riesgo evidente ante la posibilidad de que una chispa encienda de nuevo la tragedia. Por eso, se da traslado de la reclamación del propietario al servicio de extinción de incendios, «para su conocimiento y por si procediese realizar alguna actuación dentro de sus competencias».

Pero ese no es único departamento al que se encomiendan desde Conservación y Policía Urbana. «También se da traslado de las actuaciones a los servicios sociales por si alguna de las personas que habita en el edificio se encontrase en situación de vulnerabilidad o desamparo», reza el informe.