El acusado de agresión sexual en un bar de Oviedo: «Me denuncia porque el grupo de amigos tiene una posición económica muy buena»

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Audiencia Provincial de Oviedo
Audiencia Provincial de Oviedo AGF

La víctima asegura que él le introdujo dos dedos en la vagina y le dijo que «no seas tonta, que seguro que te gusta»

13 nov 2019 . Actualizado a las 13:35 h.

El acusado de agredir sexualmente a una mujer en los servicios de un bar de Oviedo ha atribuido la denuncia a un móvil económico y ha negado los hechos por los que afronta siete años de prisión en el juicio que se ha celebrado en la Audiencia Provincial.

El acusado, J.F.F., ha asegurado que el 21 de julio de 2018 fue a cenar a un bar de la calle Félix Aramburu junto a unos amigos, entre los que estaba la víctima, a la que conocía por ser camarera en un local donde él era cliente y con la que tenía una relación «exquisita». Ha dicho que lleva un año y medio junto a su mujer y sus hijos «dándole vueltas» a las razones por las que la víctima sostiene que esa noche, sobre las 02:00 horas de la madrugada, él la siguió hasta el servicio.

Según su versión, la víctima le dijo que iba a orinar y le preguntó si quería mirar. El acusado ha declarado que cree que la denuncia responde a un móvil económico, porque el grupo de amigos tiene una posición económica «muy buena». La víctima, que ha declarado tras un biombo, ha explicado que el acusado entró detrás de ella en el servicio, le empujó por los hombros contra la pared y ella le pidió que se apartara, mientras le decía que «la dejara en paz», informa EFE.

La mujer ha indicado que el acusado tenía más fuerza que ella y no logró apartarle, momento en que éste le introdujo dos dedos en la vagina y le contestó: «no seas tonta, que seguro que te gusta». Al principio ella sólo quería olvidar lo ocurrido, «como si hubiera sido un mal sueño», aunque esa misma noche se lo contó a uno de los amigos al salir del servicio. Tres días después, denunció al acusado porque no paraba de llorar y no podía dormir, al seguir en situación de shock y tras comentarlo con una de sus hermanas.

La víctima ha explicado que el testigo C.M.M.S. le pidió que quitara la denuncia porque «iba a fastidiar a una familia» y otro amigo le había reconocido que el acusado le había dicho que «se había sobrepasado» con ella. El testigo C.M.M.S. ha admitido que, a petición del acusado, fue a ver a la víctima al bar donde trabajaba a preguntarle por qué había denunciado a su amigo, pero ha negado que le pidiera que retirara la denuncia.

El testigo M.P.S. ha corroborado que la víctima le dijo la misma noche que el acusado «se había pasado con ella», aunque él no lo interpretó en sentido alguno, y una vez que la Policía le llamó para que testificara por la denuncia le envió un whasapp donde la pedía que «por favor le perdonara» por su relación de amistad. La Fiscalía ha pedido para el acusado siete años de cárcel, seis años de libertad vigilada y nueve años de prohibición de comunicarse con la víctima con orden de alejamiento a una distancia inferior a 300 metros y 2.000 euros de indemnización por los daños morales sufridos.

La acusación particular, en representación de la víctima, ha elevado su petición a 8 años de cárcel, siete años de libertad vigilada y orden de alejamiento de 300 metros durante nueve años y, alternativamente, cinco años de prisión por un delito de abuso sexual. La defensa ha solicitado la libre absolución, al apreciar contradicciones en la denuncia al haber continuado la víctima con los amigos, entre ellos el acusado, la misma noche, tras ocurrir los hechos, hasta un karaoke.