El último canto del Whippoorwill

El derribo del edificio que la albergaba acaba definitivamente con la histórica sala ovetense

Derribo de la emblemática discoteca Whippoorwill, que abrió en los años 80
Derribo de la emblemática discoteca Whippoorwill, que abrió en los años 80

Es un adiós definitivo. O no. La histórica sala de conciertos y discoteca Whippoorwill, cerrada desde hace un tiempo y que pasó por muchas etapas en su larga vida, está estos día cayendo bajo la piqueta. Los operarios derribaban esta semana el edificio del número 18 de la calle Matemático Pedrayes que albergó durante más de treinta años un local nocturno que pocos ovetenses desconocían.

Antes de ser Whippoorwill fue Vanitas Vanitatis. Hacia finales de los 80 se produjo el cambio de dueños y de nombre. Fue en el año 2015 cuando los propietarios del Whippoorwill, Susana y José Cuervo, decidieron interrumpir la programación musical prevista y dejar solo la actividad de discoteca. Poco más duraría abierta.

La sala forma parte de la historia de los locales de ocio de Oviedo, cuando ejercía de coche escoba de los noctámbulos. Su horario de after hacía que los que volvían de otras discotecas que ya habían cerrado, se acercaran al Whippoorwill a tomar las últimas copas.

El local toma su nombre en inglés de un pájaro nocturno y crepuscular, el chotacabras, que forma parte también de leyendas indígenas americanas.

Tags
Comentarios

El último canto del Whippoorwill