La misteriosa benefactora de Asturias: un enorme legado de una mujer discreta

D.R.

OVIEDO

El palacio de Villagonzalo, junto a la plaza de Santa Bárbara en Madrid. Fue residencia de la familia y lo vendieron en 2002
El palacio de Villagonzalo, junto a la plaza de Santa Bárbara en Madrid. Fue residencia de la familia y lo vendieron en 2002

La condesa viuda de Villagonzalo apela a su origen asturiano para depositar 34 valiosas obras de arte en el museo de Bellas Artes

16 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Esta semana se hacía pública la noticia: Asturias iba a recibir en depósito 34 obras de arte de enorme valor. ¿Cómo llega al Museo de Bellas Artes de Asturias uno de los legados artísticos más importantes que ha recibido en su historia? Todo se gestó con una gran discreción, desde el pasado mes de septiembre, cuando María Luisa Corrada, condesa viuda de Villagonzalo, llama a las puertas del museo y dice que quiere hacer una «pequeña aportación».

Esa sorprendente «pequeña aportación» era parte de la colección Villagonzalo, 32 cuadros y dos esculturas que dormían a pocos metros de la pinacoteca, en un piso de la familia en la zona de Uría. Pero nadie, salvo la propia familia, sabía de su existencia. Entre ellos había un dibujo de Goya que no se había visto en público desde hacía 100 años.

Los orígenes

El condado de Villagonzalo, originario de Salamanca, llegó a acumular, sobre todo en el siglo XX, una de las colecciones de arte privadas más importantes -y menos conocidas- de España. Sus raíces en el endogámico mundo de la aristocracia son profundas.