Una mujer de 35 años se quita la vida en un hotel de Oviedo y deja una carta y un vídeo para el juez

L.F. REDACCIÓN

OVIEDO

Concentración en la Puerta del Sol a favor de la aprobación de la ley de eutanasia, aprobada en marzo
Concentración en la Puerta del Sol a favor de la aprobación de la ley de eutanasia, aprobada en marzo EFE | Chema Moya

Sufría una enfermedad degenerativa y estuvo acompañada de dos amigos en los últimos momentos

13 ago 2021 . Actualizado a las 17:26 h.

Un mujer de 35 años, natural de León, se quitó la vida la madrugada del miércoles al jueves en un céntrico hotel de Oviedo. En los últimos momentos estuvo acompañada por dos miembros de la asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD), de la que ella también era socia, que actuaron a título personal y no como representantes del colectivo. La fallecida dejó una carta dirigida al juez en la que explica su situación y los motivos por los que decidió suicidarse y un vídeo en el que detalla el proceso para dejar constancia de que fue un acto voluntario y realizado sin ayuda.

La fallecida sufría una enfermedad degenerativa. A las cinco de la mañana del jueves, los acompañantes llamaron a la policía para informar de la situación. Cuando llegaron, los agentes se encontraron un bote de medicamentos, que al parecer ella había comprado por internet, y la carta y el vídeo. Ahora investigan el caso para determinar si existe o no un delito de cooperación necesaria, han tomado declaración a los dos testigos que se encontraban en la habitación en el momento de su muerte y en las próximas horas darán traslado de su informe sobre los hechos al juzgado

Desde DMD explican que el procedimiento de dejar una carta y un vídeo es habitual, con el objetivo de que quede constancia de que ha sido un acto voluntario y que se clarifique que es la persona que se quita la vida la que consigue los medicamentos, que lo hace de forma voluntaria y que es ella la que se los administra sin la asistencia de nadie. De esta forma evita que sus acompañantes tengan responsabilidad alguna.

La asociación confirma que la fallecida era socia de DMD  y que las otras dos personas que la acompañaban también. Eso sí, deja claro que actuaron a título individual y no como representantes del colectivo.